

Presentamos algunos datos curiosos del autor de la Historia eclesiástica indiana.
Fray Gerónimo de Mendieta nació en la ciudad de Vitoria en 1525, fue el último de los cuarenta hijos que, en tres matrimonios tuvo su padre.
Vino a la Nueva España a los 29 años, estuvo en Toluca, Tlaxcala, Xochimilco, Tepeaca, Huejotzingo cumpliendo con su labor de conversión. Su afición a la pintura lo llevo a elaborar obras con pasajes de las Sagradas Escrituras que utilizaba como recurso de enseñanza en las clases de doctrina.
Al poco de tiempo de arribar a estas tierras aprendió el náhuatl, resultando que, tartamudo en castellano, apenas empezaba a hablar a los indígenas en su idioma, se comunicaba con una fluidez insospechada.
Comenzó la redacción de su obra en 1573, esfuerzo que ve culminado 25 años más tarde.
En los tres libros, 107 capítulos y 800 páginas del libro, se narran con un estilo fresco y atractivo, algunos de los sucesos originados de la evangelización, los ritos y costumbres, así como la habilidad e ingenio de los aborígenes, finalizando con detalladas biografías de los primeros franciscano venidos acá.
Por tres largas centurias ésta obra fundamental permaneció inédita, hasta que en 1870, don Joaquín García Izcalbaceta la rescató, publicándola (como acostumbraba) en una magnifica edición. A la Historia eclesiástica Indiana impresa por Don Joaquín, le sucede lo mismo que a sus otros trabajos, son tan apreciados por los conocedores, que resulta prácticamente imposible hacerse de algún ejemplar de la edición . Por fortuna para el consuelo de los nuevos lectores Salvador Chávez Hayhoe la publicó en cuatro volúmenes enn 1945, por su parte Editorial Porrúa realizó en 1971, una edición facsímilar de la de Icazbalceta..
Bibliografía.
Acevedo Escobedo, Antonio, Puertas a la imaginación, México, Editorial JUS, 1974.
Enciclopedia de México, México, SEP , 1987, XIV T.
Fray Gerónimo de Mendieta nació en la ciudad de Vitoria en 1525, fue el último de los cuarenta hijos que, en tres matrimonios tuvo su padre.
Vino a la Nueva España a los 29 años, estuvo en Toluca, Tlaxcala, Xochimilco, Tepeaca, Huejotzingo cumpliendo con su labor de conversión. Su afición a la pintura lo llevo a elaborar obras con pasajes de las Sagradas Escrituras que utilizaba como recurso de enseñanza en las clases de doctrina.
Al poco de tiempo de arribar a estas tierras aprendió el náhuatl, resultando que, tartamudo en castellano, apenas empezaba a hablar a los indígenas en su idioma, se comunicaba con una fluidez insospechada.
Comenzó la redacción de su obra en 1573, esfuerzo que ve culminado 25 años más tarde.
En los tres libros, 107 capítulos y 800 páginas del libro, se narran con un estilo fresco y atractivo, algunos de los sucesos originados de la evangelización, los ritos y costumbres, así como la habilidad e ingenio de los aborígenes, finalizando con detalladas biografías de los primeros franciscano venidos acá.
Por tres largas centurias ésta obra fundamental permaneció inédita, hasta que en 1870, don Joaquín García Izcalbaceta la rescató, publicándola (como acostumbraba) en una magnifica edición. A la Historia eclesiástica Indiana impresa por Don Joaquín, le sucede lo mismo que a sus otros trabajos, son tan apreciados por los conocedores, que resulta prácticamente imposible hacerse de algún ejemplar de la edición . Por fortuna para el consuelo de los nuevos lectores Salvador Chávez Hayhoe la publicó en cuatro volúmenes enn 1945, por su parte Editorial Porrúa realizó en 1971, una edición facsímilar de la de Icazbalceta..
Bibliografía.
Acevedo Escobedo, Antonio, Puertas a la imaginación, México, Editorial JUS, 1974.
Enciclopedia de México, México, SEP , 1987, XIV T.









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