viernes, 13 de mayo de 2011

Explicación del lienzo de Tlaxcala por Alfredo Chavero 1892






El Lienzo de Tlaxcala  es uno de los llamados   códices  postcortesianos  que  relatan  la   conquista  desde el punto de  vista  de la  nación  tlaxcalteca. Como es  bien sabido los  tlaxcaltecas fueron  enemigos   históricos de los mexicas. La  llegada de Cortés a su territorio  suscitó algunas escaramuzas iníciales con  los  españoles, sin embargo decidieron aliarse a Hernán Cortés y participaron de manera conjunta en la conquista de Tenochtitlán. La  Corona  recompensando su colaboración,  otorgó a los  tlaxcaltecas   privilegios,  que  les  dieron una posición  especial entre las  naciones indígenas. Las  décadas  posteriores a la  conquista se caracterizaron por una  serie de rápidos  cambios  encaminados a  consolidar el poder de  la  Corona  frente  a los  conquistadores y  nobles indígenas. Con  el fin de  mantener vigentes las  prerrogativas concedidas,  fue necesario dejar memoria documental de los actos  que las  habían   generado. Las  comisiones de tlaxcaltecas  que  cruzaron el Atlántico  para ser  recibidas en  audiencia Real  en  1585  fueron   acompañadas  por  este  tipo de   testimonios.

A finales del  siglo XIX durante el porfiriato, la  arqueología comenzó a transformarse en una  disciplina  científica,  su papel  como  parte  fundamental del discurso nacionalista le  otorgó gran relevancia. Se creó  la Inspección  General de Monumentos  Arqueológicos se promulgaron leyes  para  la  protección de  bienes, al mismo tiempo que se fomentó la investigación de campo y se inició  la  recuperación de  zonas  arqueológicas como Teotihuacán. Una  de las  áreas que  recibió  mayor  atención   fue el  estudio de documentos  antiguos.  Alfredo  Chavero, destacó entre las persona interesadas en las  antigüedades mexicanas colaboró en  México a  Través de los  siglos, en donde escribió el primer volumen Historia Antigua, gran apasionado por los   libros,  tuvo la  fortuna  de    adquirir la legendaria biblioteca  de José  Fernando Ramírez. 

Con motivo de  la  conmemoración del IV centenario del descubrimiento de América, se  llevó a cabo la   reproducción del   Lienzo de  Tlaxcala  acompañada  por el estudio de Chavero. La  edición  resultaba muy  conveniente, pues  contaba con el  atractivo  necesario para   figurar   junto con la Historia de Tlaxcala   en la Exposición Universal de Chicago de 1893,  y al mismo tiempo ponía al alcance de los interesados la posibilidad de contar  con un  documento del que ya no  quedaba ningún original en el  país. 





Lienzo de Tlaxcala.
 Chavero  da  inicio a  su explicación   ofreciendo  la  descripción:
"Es un  lienzo de algodón de cinco varas cinco sesmas castellanas de largo por dos  varas y  media  de ancho (alrededor de  cinco metros de largo por dos de ancho). La  pintura es a la  aguada,  y  ejecutada por los  pintores indígenas tlacuilos".  En la parte superior se encuentra  la primera escena en la  que aparecen los nobles indígenas de cada  una  de las   cuatro  regiones que  formaban  Tlaxcala junto con autoridades de la Nueva España,   en el  centro  se  distingue el escudo de  armas con el águila  bicéfala  en la  que se advierte   la mano indígena  del dibujante. El escudo representa la   protección de Carlos I. Los siguientes cuadros de menor tamaño  son  representaciones de la  participación  tlaxcalteca  en la  conquista, la  mayoría muestra las  batallas en las que los  tlaxcaltecas y españoles lucharon hombro  con  hombro. Chavero  divide  su estudio en dos partes   teniendo  como referencia  el antes y después de la  toma de Tenochtitlán. Al  final del  documento en la parte   inferior, se encuentra la  inscripción "copia  hecha  por  Manuel Yllanes  en 1773  se tomó  del original  que  existía en el "Arca de Privilegios" de Tlaxcala"


Con  respecto al manejo de la  información histórica hay dos  detalles  que vale la pena comentar,  el primero es la eliminación  en el Lienzo  del  registro de las  batallas  suscitadas  al inicio ente españoles y  tlaxcaltecas,  seguramente creyeron que los primeros enfrentamientos  podían  resultar en menoscabo de su  posición al momento de refrendar los   privilegios,   lo mejor  era pretender  que    nunca habían   existido.  El segundo es una  acto de madurez, por parte  de nuestro editor,  durante mucho  tiempo la historiografía     gubernamental calificó injustamente de  traidores a los tlaxcaltecas  por  su participación al lado de los  españoles, sin tomar en cuenta   dos consideraciones esenciales, para empezar  que aztecas  y tlaxcaltecas pertenecían  a naciones  distintas,  y  por  otra  parte, que  México  como  ahora lo   conocemos,  es una creación que  surge  a partir de la  conquista y los  mexicanos  somos  la suma y desarrollo  de todos  los elementos  que se han acumulado a lo largo de cinco siglos. Chavero  desde el siglo XIX comprendía esta realidad.






En 1787 don Nicolás  Faustino  Mazihcatzín  Calmecahua escribió  que existían  tres  versiones  del códice  original   realizado a mediados del  siglo XVI. En  1964 John Glass publicó el que se creía el destino de las  tres  versiones:

Un  original que se  conservaba en el  ayuntamiento de  Tlaxcala. Fue  extraído  durante  la época  de Maximiliano   llevado a la  Ciudad de México  para  ser  copiado  por la  Comisión Científica Francesa,   una  vez  copiado se  desconoce  cual  fue el paradero del documento.
El segundo fue enviado a la  Ciudad de México. Es  muy  probable  que  este  ejemplar  fuera  el  original     descrito en los inventarios de 1743-1745  ( núm. 8-48) de   la  colección Boturini,   aparece  nuevamente en  el catálogo de la  misma colección levantado en 1766 con el  núm. XXX-2 y en el  inventario de 1814 con la  asignación  12-1  a  partir de esta fecha no se  tuvo ninguna otra  noticia.
El tercero,   al igual  que  los  otros  dos se desconoce  su paradero soló se  sabía   que  había  sido   enviado en el siglo XVI  a Madrid .

 Hace  algunos  años  uno de los  documentos  que  fue llevado  a Madrid, considerado  perdido durante  el incendio del Escorial,    fue redescubierto (1) en el  acervo  documental de la biblioteca de la  Universidad de Glasgow     manuscrito Hunter  242.   El manuscrito se  compone de  318  folios  234 corresponde  a   la Historia de Tlaxcala  de Muñoz de Camargo, del 236 al  317  se encuentran 156 escenas  representadas en el Lienzo con la  fecha ca. 1550. Actualmente algunos   estudiosos del tema  creen firmemente  que el  manuscrito  de  Muñoz Camargo es la  fuente que  generó  el Lienzo.(2)

Las   aportaciones que se  han  hecho  al estudio del Lienzo desde que Chavero publicó  sus  investigaciones,  han  restado  parte  del valor a  sus explicaciones, ya en 1952 Gibson  cuestionaba      la interpretación de las  ultimas 39 láminas, sin embargo  trabajos como el de Chavero  permanecen como fieles  testigos del esfuerzo     realizado por los pioneros que iniciaron el estudio  de  los códices de  manera  sistemática y multidiscilplinaria haciendo posible sentar  las  bases para  lograr una mejor comprensión  de estas extraordinarias  creaciones.


Explicación del Lienzo de Tlaxcalapor Alfredo Chavero en Antigüedades  Mexicanas, Oficina  Tipográfica de la  Secretaría  de Fomento. México. 1892.  81 pp. 36 x 25 cm.

1. René  Acuña publicó  el primer  facsímil en 1981
2. Germán Vázquez  Chamorro en  el prólogo a la  Historia de Tlaxcala  comenta   algunos  datos  que  fundamentan la hipótesis   que  postula  al ms  de  Glasgow  como  origen de el Lienzo


Bibliografía.

-.Glass, John  B. Catálogo de la colección de códices. México. INAH/MNA, 1964.
-.Muñoz de Camargo,  Diego.  Historia  de  Tlaxcala. Edición  e  introducción de Germán Vázquez Chamorro. Madrid. Dastin  Colección Crónicas de  América No 28,  2002






jueves, 28 de abril de 2011

La edición mexicana de una novela gótica: La Familia de Vieland, ó Los Prodigios. México 1833








Hace unos días la Biblioteca Virtual  Miguel de Cervantes dio a  conocer la creación de  un portal dedicado a la   novela  gótica en español. Los  editores establecieron  como objetivo dar mayor difusión  a un subgénero  complejo y  rescatar para el gran público sus  novelas más  representativas. Entre los  títulos  que    forman  el catálogo  incluyeron  La  Familia de Vieland ó los  Prodigios. Al parecer se trató de una  obra  muy  popular en su tiempo. La  información  bibliográfica    consultada sobre  la misma  menciona  además de   la  edición  príncipe francesa de 1809,  cuatro ediciones en español,  la de  Valencia, en la  imprenta  de Estévan  1818, Valencia  Gimeno 1826,  y las de 1830 y  1839 también valencianas en la imprenta de Cabrerizo.


 Adquirí hace  algunos años  un ejemplar de la  obra,  que  no corresponde a  ninguna de las ediciones anteriores. En el  primer  tomo el pie  de imprenta menciona  como    sitio de origen a México  a Miguel González como  impresor y la  fecha de  1833, el  segundo  tomo   de la obra   mantiene el  lugar de  impresión, la  fecha, pero   ahora  el impresor es   Juan Ojeda,  situación  que  me pareció un poco   extraña; aunque  no es   raro   que un  impresor concluya la obra  que  otro  comenzó. Sin embargo  hay  otros detalles  que  llaman la  atención     en ninguno de los  tomos se ofrece  la dirección de las imprentas, omisión  que  causa  admiración  sobre  todo  que  en   impresos contemporáneos como  La  recopilación de leyes, bandos  reglamentos...  de  1834, Juan Ojeda  designa como  dirección de su establecimiento Puente del Palacio y  Flamencos No 1, información que  mantiene constante y sólo   modifica años  después, cuando  trasladó el  taller a    la calle de Escalerillas, número 2 .En el  caso de  de Miguel González , revisando   uno de sus trabajos  La  Florinda de  Ángel  Saavedra  de  1838 avisa  que  su establecimiento se encuentra   en la segunda  calle de Mesones número 20, por  trabajos posteriores  sabemos que se trasladó a la  calle Real número 3. Es inexplicable  que un  dato que  forma parte   integral del pie  de  imprenta  de  cualquier  libro, como la  dirección  del taller  no   fuera incluido.

El otro detalle  que llama la  atención es que  las ilustraciones dibujadas por  J. Piquer, y grabadas por T. Rocafort  de la edición  valenciana de 1818 son distintas  a las que se utilizaron en 1833 aunque al parecer  las primeras  sirvieron  de modelo, el   grabado de la  edición de  1833 no  ofrece   información  alguna sobre  el artista. Buscando algún  norte  sobre el asunto, consultamos  el catálogo de la B.N.M. en el cual  se encuentra  registrado  un ejemplar  impreso en México, en el  sitio  que  corresponde  a la  fecha  está escrito    18?? aproximación que  no nos  sirvió de mucho. Adicionalmente en el título encontramos  otra característica que distingue a las ediciones, en las  cuatro   españolas  se  escribió "Prodijios"  y  en la mexicana  "Prodigios"  





Tales circunstancias  nos  hacen  aventurar  varias explicaciones sobre el origen del libro. Podría tratarse de un ejemplar impreso en España con pie de imprenta  falso, introducido al país, como casi  todo lo que ingresaba en 1833, de contrabando. Otra posibilidad es que sea una edición mexicana hecha en otra imprenta  y con pie falso para no pagar ningún  tipo de derechos, y  por último no podemos descartar que en efecto, los  datos sean verídicos y  corresponda a las imprentas de Juan Ojeda y de Miguel González.

La  Familia de Vieland  o Los  Prodigios/  Puesta al español  por  Luis Monfort 4  v. láminas Ojeda/González . México,  1833  

martes, 15 de marzo de 2011

Elvira Gascón, grabadora de girasoles





Entre los elementos  que le otorgan valor a un libro, la  rareza  probablemente sea el menos  definitivo, un  libro es  raro,  siempre  y cuando alguien lo  este  buscando. El ejemplo  más  socorrido para  demostrar tal principio son los libros de poesía, particularmente las ediciones de autor. A  pesar de  ser ediciones  de  tiradas  muy  cortas  no se  les  considera raras   dado el poco   interés  que  despiertan.  Aunque como  es bien  conocido, toda  regla  tiene  sus  excepciones, en este caso, lo que  marca la  diferencia,  es el  talento de la  artista  encargada de las  ilustraciones. El poemario  Girasoles se  compone de 18  poemas  y está   ilustrado por  39  grabados de Elvira  Gascón








Elvira  Gascón nació hace un  siglo  en Almenar, Soria, estudió  seis  años  de pintura en la  Academia de Bellas Artes de San  Fernando en Madrid, entre 1929 y 1935. Durante la  guerra  civil impartió las  clases de dibujo en el Museo de Arqueología, con la derrota  de los  republicanos pasó  a territorio  francés, en ese  mismo año,  1939, se trasladó a México  donde  se casó  con Roberto Fernández Balbuena  también pintor encargado del traslado de las obras pictóricas del museo del Prado hasta Valencia,  cuando las  tropas  franquistas se acercaban a Madrid..
La  pintora trabajó   en México  ilustrando  libros  para  el Fondo de Cultura EconómicaLa  Revista  Mexicana de Cultura, Era, Joaquín Mortiz y  los  periódicos El Nacional, Excélsior  y Novedades  su trabajo  fue reconocido de  inmediato. Al grado de  convertirse  en la  ilustradora preferida  de muchos  escritores, destacando entre ellos  Alfonso Reyes,  se calcula  que  decoró  alrededor de  150 libros. La   crítica se  refirió a su obra   como “Maravillosos  poemas gráficos”.  











Además del  gran  número de  grabados contenidos  en el  libro, destaca   la  variedad  temática  de los  mismos.  Se  identifica la  conocida  inspiración  en   la  Grecia  clásica,  compañera  permanente de   la artista, conviviendo  con  tipos populares  mexicanos, combinación  que  fue posible     gracias  a la gran  libertad  que  ofrece  la  ilustración  de un poemario, 




El  poemario Girasoles fue  una edición de  autor, se tiraron   cincuenta  ejemplares,  a la  autora Isaura  Murguía   se le recuerda  más por  el  guión de la película " Corazones de México" (1945) que por  su  trabajo  como poetisa, sin embargo  tuvo el acierto  de darle  vida a  sus  creaciones  con  el arte  de  Elvira  Gascón


Murguia, Isaura, Girasoles. México. Editorial Centauro. S. A. 1947. 133 pp. Grabados de Elvira  Gascón.


Bibliografía.
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Hernández de León Portilla, Ascención. España desde México: Vida y  testimonio de trasterrados . Madrid, 2004 Ediciones  Algaba.

lunes, 7 de marzo de 2011

XXIII Feria del libro de ocasión.


A pesar de que  el pasado domingo concluyó la  XXIII Feria del libro de ocasión, no  queremos  dejar pasar el momento para  hacer unos comentarios sobre el evento. La  feria  continua siendo la  mejor oportunidad de adquirir libro antiguo en la ciudad, la sede en donde se llevó a cabo fue nuevamente el Casino Metropolitano  en  la  calle de Tacuba # 15.  La oferta de libros  sigue en aumento,  fue  posible   encontrar  gran  número de  primeras ediciones, así como una buena  oferta para  los  bibliófilos  que  gustan de los siempre atractivos libros  impresos en  los  años  veintes, no  faltaron impresos  europeos del XVIII  y una  variada  selección  de libros mexicanos del XIX, además  se ofrecieron  algunos  ejemplares que  despertaron  gran interés, ya  que  no es  común  verlos  en comercio, observamos  con particular atención  La  Rhetorica  Christiana de Fray  Diego de  Valadés  (Perugia  1579) libro  en muy  buen estado y  con  todas  sus  láminas, otra  pieza que nos pareció interesante fue  uno de los famosos  mapas  de la  firma  Colton,  representando  el territorio de  los   Estados  Unidos  en 1845,  estos atributos   lo  convierten en una  pieza de gran  valor  histórico.
 El  número de   libreros  participantes se  incrementó, así  como la   atención  que   prestaron  los medios tradicionales de  comunicación para  dar  difusión al encuentro. 


 Todos  los años los  organizadores  obsequian  un folleto  que   contiene  una selección de  textos  sobre  la  historia del libro en la  ciudad, y alguna noticia   sobre el trabajo desarrollado por los libreros.
El mensaje de los  organizadores en esta edición  no puede  ser más oportuno  y salió al  paso  sobre algunos  comentarios  en contra  del evento. La  Feria del libro Antiguo y de ocasión se  celebra al mismo tiempo  que la  Feria Internacional de Minería , tal  situación ha  dado pie  a que  algunas personas las  consideren  como competencia. Los   organizadores  mostrando  dotes de pitonisos  se  adelantaron al escribir,    que la  venta de libro antiguo  es  un  acto que  viene a  complementar  la   que  se lleva  en el Palacio de Minería donde se  ofrecen  novedades  editoriales. Sorprende que   algo  tan evidente como la  naturaleza  tan diferente de una  y  otra  feria, pueda ser  motivo de  inquietud  para algunas  personas.

La Coalición de libreros anunció que se van a implementar a partir de este año dos ferias más de libro antiguo en la  ciudad, duplicando  las  que  actualmente existen, una  noticia  que se  recibe  con gran entusiasmo y que de alguna manera muestra el creciente  interés  por la bibliofilia.








martes, 22 de febrero de 2011

Scotus Moralis, México 1727




José  Bernardo de Hogal  llegó a  México  en 1720 como recaudador del Real Erario, un  año después mudó  sus actividades al establecer imprenta  en la calle  nueva de la Monterilla. En 1724 regresó a  España  y  trajo  consigo material tipográfico que le permitió  denominar a su establecimiento como "Imprenta Nueva" adjetivo  que  cambió el 16 de mayo de 1727 cuando  el  Ayuntamiento le  concedió el título de Impresor Mayor de la ciudad
 Ese mismo año realizó  en la Ciudad de México  la segunda edición del libro Scotus Moralis. 1  El  impresor   además de  aportar  su talento en las prensas, se  encargó de  escribir el prólogo, el  cual dedicó  al comisario general de la orden franciscana, no  dejó  pasar  la oportunidad de  elogiar a su   ciudad  adoptiva llamándola  la "nueva Venecia",  al  finalizar el  documento  aprovechó  para declarar   al comisario, que la  impresión  es una manera de pagar  lo  mucho  que le  debe.

La  publicación  de la obra se inscribe como un  argumento que se sumó  al  largo debate en la interpretación escolástica  entre  Dominicos y Franciscanos, disputa  que se  creía agotada  desde el   siglo XIII,  pero   que  fue  retomada entre  otras  causas,  por la  irrupción de América y los  americanos  en el panorama universal . Interrogantes,  en el ámbito geográfico, biológico,  teológico  y  filosófico se convirtieron en nuevos desafíos, pero  sobre  todo en nuevas  oportunidades. Para los  primeros franciscanos  la situación  abre   la  posibilidad de fundar  una  Iglesia  nueva  retomando los  valores del cristianismo  primitivo. Los  pueblos-hospitales de Vasco de Quiroga son  la expresión más acabada de ese impulso.

 En la  Nueva España dominicos,  agustinos y  jesuitas  encabezaron un  movimiento renovador de la escolástica teniendo al doctor Angélico como guía, los  franciscanos  se  situaron al lado del  doctor Sutil.  La  disputa era en apariencia de poca  importancia pero en realidad afectaba los  grandes problemas de la  filosofía y la teología. El  autor  de Scotus Moralis  Fray  Buenaventura  Teulo (1596 1670)  en los  preliminares de su obra, no se anda  con ambigüedades  y   da  inicio  con  el provocador  adagio: Qui  scit Scotum,  scit  Totum

Como huella inequívoca de la disputa entre Duns Escoto y Santo Tomás, subsisten abundantes ejemplares del libro Controverisarun Theologicarum inter Sanctum Tomam  et Scotum  de Juan de Rada  en lo que  fueran las  bibliotecas  conventuales  novohispanas, como su  nombre lo indica  es una  guía  que  establece los  principios  básicos  para el  debate. 





La Iglesia  novohispana enfrentaba luchas  internas a varios niveles, la principal se presentó entre el  clero secular  y  el regular,  el  clero regular  fue perdiendo los importantes  privilegios que le  fueron  concedidos durante el siglo  XVI ligados a  la  necesidad de una  pronta evangelización, en la medida que  cumplieron  su  cometido los privilegios fueron desapareciendo. Al mismo tiempo en el clero regular cada una de las distintas  órdenes  buscaba  el  predominio sobre  las  otras,  de manera  simultánea,  al interior de cada  una de ellas  existía  una   fuerte  lucha por el control   entre criollos  y  peninsulares,2. Por esa razón  el  hecho de publicar  el Scotus  Moralis debe de interpretarse  como un acto de  acercamiento  por  parte del impresor a la Orden Franciscana. Un acto que  que  no se  encuentra  aislado   y  tiene  como mejor  ejemplo  el inusual tiraje  de  3000 ejemplares  de la Regla de N.S.P. S. Francisco  que  realizó Hogal en  su taller en 1725

El impresor llegó a  consolidarse  como  uno  de los más relevantes  de  su  tiempo, su nombre  acompañó la portada de abundantes obras  hasta  1741.  Fue origen,  de una larga   estirpe novohispana dedicada  al arte  tipográfico  destacando en especial los  trabajos  que   elaboró su  viuda.





Aunque no se trata  de un ejemplar raro, el libro cobró  cierta  relevancia cuando    fue  mencionado  por Genaro  Estrada  en sus  200 notas de bibliografía  mexicana,  en la nota  140   afirmó que :

"Los  primeros  anuncios  de  libros en este país, se hallan en La Gazeta de México, cuya  publicación  fue  iniciada en enero de 1728  por  don Juan Francisco  Sahagún  de Arévalo Ladrón  de  Guevara. Abre la lista de estos anuncios de libros El Scotus Moralis  de Fray Buenaventura Theulo."

 Sabemos que el  dato  no es del todo  exacto, la afirmación  la realizó Genaro Estrada  ignorando  la  existencia  de los  seis  números de  la  Gazeta que editó don  Juan Ignacio María Castorena Ursúa    y Goyeneche publicados de enero a junio de 1722. Estos seis  números  son  en realidad la primera publicación periódica  novohispana,  y  también la primera de  las tres  que  ostentaron el  nombre de Gazeta de México.
 De esta  manera   el  primer anuncio de libros   en México apareció   en el Núm.  2 de la  Gazeta correspondiente a febrero de 1722.

"Libros nuevos de México.- Vn tomo de á  folio de Oraciones Evangélicas y un Directorio Espiritual, por el Ilmo. Sr.  M. D. Fr.  Ángel Maldonado, Obispo de Oaxaca.- Vn tratado Theológico, intitulado: Dissertationes Scholasticae de Beatis. Virg. por el R.P. Antonio Peralta, Cathedratico de Prima en el   Colegio de S. Pedro y S. Pablo, de la compañía de Jesús.- Vn libro  manual: Ocupación Angélica  Dolorosa de los mil Ángeles, con San Miguel, Custodios de María SS. desde su concepción , y  en sus Dolores, en  Meditaciones, según la V. M. de Agreda, por el Doctor Don  Juan  Ignacio Castorena y Ursúa, Cathedratico  de Prima de Sagrada escritura. Se hallará  en la Librería del Empedradillo.- Otro libro manual, intitulado : Alientos á la  verdadera confianza, por  el R. P.  Rector  Juan Antonio de Mora.- Otro libro  intitulado : Piscina  Zacatecana, por  el Lic.  D. Juan de Santa María Maraver.-  El pecador arrepentido,  Se vende en  casa de don Francisco Aguirre Odiaga en el empedradillo."







SCOTUS  / MORALIS / PRO CONFESSARIIS / Humili manu expo¦itus /  in quo ea, quæ  Subtilis  Doctor in quatuor Sen-/ tentiarun  Quolibeta  ¦par¦in  docuit,  / interrogatorij forma in¦piciuntur  / OPUS  OMNIBUS / Qui ¦aluti animarum con¦ulunt perotile / Auctore Adm R. P. / F. BONAVENTURA THEULO / de  Velitris  Socio, & A¦sistente /  Generali  Ord, Min. Conu. / (Línea de adorno) / Superiorum  prmi¦¦u, /  VENETIIS  M . DC. LXI.  /  Apud Paulum  Balconium, / (Filete) / Iuxta eius exemplar:  / MEXICI  M. DCC. XXVII.  Apud  Jo¦ephum  Bernardum  de Hogal  Typo- / graphum  maioren   Civitatis.

 8° Port.-v con un gran escudo en madera de la orden de San Francisco. 7  hojas  prels. s.f.  628 pp.


La Universidad Autónoma de Nueva León. tiene un   ejemplar del Scotus Moralis digitalizado y se puede consultar en : http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080044920/1080044920.html


Notas:

1. La primera edición  Venecia : Typis Matthei Leni 1661.
2. Disputa especialmente cruenta al interior de la Provincia  Agustina. No en vano la llamó Rubial García   : "Una  monarquía  Criolla"


Bibliografía.


- Estrada,  Genaro. 200 notas de  bibliografía mexicana, México S.R.E. 1935.
- Kuri Camacho, Ramón. La compañía de Jesús, imágenes e  ideas.  scientia, conditionata, tradición barroca  y  modernidad en la Nueva España,. México, BUAP, 2000
- Medina,  José Toribio. Historia  de la imprenta en los antiguos dominios españoles de  América y Oceanía. Tomo I . Santiago de Chile.  Fondo histórico y bibliográfico J.T.M.  1958.
---------------- ------        La  Imprenta en México (1530-1821)  Tomo. IV. México, UNAM.  1989.
- Gazrta  de México, .No 2,  Febrero de 1722

viernes, 4 de febrero de 2011

El primer libro de Edicones Botas



A  inicio de los años noventa del  siglo pasado, en  casi    todas las  librerías de  viejo del centro de la  ciudad se encontraba   una sección que  ofrecía  toneladas  de libros, publicados   alguna vez   por  Ediciones Botas.
  Ahí era posible  localizar buena parte de los fondos que se habían acumulado desde que la editorial inició actividades. A cambio de un peso  y mucha paciencia se podía adquirir un libro entre una  amplia gama que  comprendía ejemplares  desde los años veinte hasta los setentas, de autores nacionales, extranjeros, clásicos, modernos,  consagrados  y  desconocidos,  todos ellos  mezclados en montañas de libros  que año  con  año  se  fueron reduciendo  hasta  que  terminaron por  desaparecer.

Ediciones Botas  acabó  como  muchas  otras  editoriales, sepultada  en el  más  desolador anonimato, sus días de gloria finalizaron  en la   fosa  común  de las librerías de  viejo, no hubo  discursos, ni   flores,   ni  alguna remembranza,  sus producciones permanecen como las últimas  huellas  de su existencia..

El inicio de la    empresa   se dio  de manera  fortuita  cuando  en 1906 un amigo   le pide   a  Andrés Botas  desde Barcelona, que se encargue  de la venta de  algunas  cajas de libros enviados a México, con las  cuales  había   problemas  con los importadores.1 El Señor  Botas  los  ofrece  en su tabaquería, la facilidad con la que se  vendieron   y el margen de  ganancia lo convenció en  definitiva de transformar   su  negocio   en librería,  Durante los primeros  años  se  dedicó a vender  libros editados en  España, hasta que  finalmente  se   aventuró en la empresa de transformarse  en editor, naciendo la  compañía  que  bautizó con  su apellido. Mas de medio siglo  de  actividad  generó un  catálogo de  alrededor de  tres mil títulos,   convirtiendo  a la editorial  en referente  obligado de la cultura  impresa del siglo XX mexicano.
















Marcas  tipográficas  utilizadas por la  editorial.



De acuerdo a lo que  hemos  indagado   fue hace     cien años   que  apareció el primer    libro  publicado por  ediciones  Botas,  al parecer  se trató   de :   Un crimen  monstruoso en Mazatlán ...   escrito por  P. Buxó el librito   conserva en su portada  un  cierto aire decimonónico, las  hojas  se  encuentran sujetas  con una  grapa de metal,  y   abundan las erratas . especialmente "u"  por "n" rasgos  que  concuerdan  con la candidez  esperada en el primer título de una empresa naciente. En un libro   posterior  impreso  ese  mismo año,  Andrés Pérez  Maderista de  Mariano Azuela , los descuidos de la primera publicación, desaparecieron casi por completo..

El  libro recupera     la investigación para descubrir  al  culpable del asesinato del hacendado Albino Ruiz, el autor  hace  una compilación del trabajo  periodístico llevado  a cabo  con el  fin de  descubrir al  verdadero asesino,  describe  las  amenazas  que  enfrentó durante  sus  investigaciones, finalmente  el hijo de la  victima  al  encontrarse in articulo  mortis aceptó ante  confesor  el parricidio, confirmando de esa manera  las  conclusiones  a las  que anteriormente  había llegado  el periodista.

Ante   la  violencia  que padecemos  en la  actualidad  ese "crimen  monstruoso" no alcanzaría  a  ser  nota de las páginas  interiores de ningún  periódico vecinal, pero  en   aquellos  tiempos  el contenido contaba con   todo el  atractivo de una  extensa nota   roja, tema  ideal  para  asegurar  a esta pionera  publicación    un alto nivel  de  ventas






Nos  aventuramos a considerar que se trata del primer impreso  de Botas al  no localizar  en  ningún registro  disponible  un libro  con fecha  anterior  perteneciente  a la  editorial, adicionalmente notamos  que  en las   últimas  hojas  que  acompañan  al libro, en  dónde se   suelen   colocar los  catálogos de la librería,  no  incluye    ningún publicación  propia.  Como  sabemos,  en cuestión de  primeros  lugares  en  libros  nunca se  puede    ser  definitivo, las afirmaciones  en ese sentido son tan  arriesgadas  como  las predicciones   climáticas,  por  eso rogamos  encarecidamente  a nuestros  benévolos  lectores  si  alguien tiene  conocimiento de la  existencia  de un ejemplar  publicado   por Ediciones  Botas  anterior  a 1911  nos  lo haga saber  para  modificar esta  entrada.


Bibliografía.

Buxó, Ramón P.  Un crimen  monstruoso en Mazatlán ,  México,  Librería de Andrés Botas y MIguel, 1911 , 80 pp.
Zahar   Vergara ,Juana. Historia de las librerías dela  ciudad de México, México, UNAM, CUIB, 1995 *1

sábado, 8 de enero de 2011

Tristísimos recuerdos de Antonio Montes matador de toros, muerto en México en 1907

A   Galderich  que  contagia a  través de la  red  su pasión por las  hojas  volantes.




Uno de los  sucesos  que  acaparó  la  atención  durante  1907  fue la muerte del torero Antonio  Montes, la  pérdida   de un  torero siempre es noticia  destacada, pero la del torero andaluz  fue excepcional, sobre  todo  por las trágicas circunstancias que se  presentaron alrededor de su fallecimiento. El mal  fario apareció  desde  el momento en  que  conoció el  encierro, al ver al toro  "Matajaca" de  la ganadería  de Tepeyahualco  presintió lo peor, siendo confirmados  sus  temores cuando el sorteo determinó que era    uno de los  toros  del  lote que le tocaría lidiar   la tarde  del domingo 13 de enero de 1907.

Como si se tratara de un guion, "Matajaca"  asestó mortal cornada  que  cuatro días después cobraría la  vida del  trianero, dándole tiempo suficiente para redactar su testamento y dar a conocer el deseo de ser enterrado en España. 1

 Mientras lo velaban en el Panteón  Español cayeron los  cirios  que  resguardaban el  féretro, provocando un  gran incendio, que causó daños terribles al  cuerpo,  el cadáver calcinado  del  torero   no encontraría  reposo sin   sufrir  un nuevo percance,  durante las maniobras de embarque los  restos   se precipitaron al  mar,   hecho  que  se  convirtió  en el  último eslabón  de desafortunados   eventos  que  le  otorgaron   a la  muerte  del torero una dimensión  trágica.

Historia  tan desafortunada  ofreció el  material  idóneo   para convertirse   en noticia de  hoja  volante, y   nadie  mejor  preparado para llevarla a la  imprenta que Antonio Vanegas  Arroyo, quien de inmediato elaboró  una  serie  destinada a  difundir el suceso. Se realizaron  dos  versiones de Tristísimos  recuerdos  y   una  más denominada  El cadáver de Antonio Montes convertido en carbón,  la ilustración  de los mismos  se encargó  a José  Guadalupe  Posada, quien  siempre encontró en  los  temas  taurinos   inspiración  para  su trabajo. Se  vendió   por los   agentes de la imprenta  a lo largo  y ancho de la república en uno y dos  centavos.



  1 La  crónica  detallada de  los  infortunios de Antonio Montes se puede  consultar  en:  La Aldea de Tauro 

Tristísimos  recuerdos de Antonio  Montes matador de toros, muerto en México en 1907. México. Imprenta de  Vanegas  Arroyo. 1908,  grabado en  zinc. de J.G. Posadas.
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