lunes, 10 de marzo de 2014

Memoria de Hacienda, Miguel Lerdo de Tejada 1857


Por  norma  general los  informes  gubernamentales son  algunas de las  lecturas  más  áridas  a las  que a veces  nos tenemos que  enfrentar, sin embargo el  libro que se comenta  en   esta  ocasión  a  pesar de  ser un reporte oficial es un documento de gran  interés. El hecho del tratarse de la Memoria de  Hacienda precisamente  del  año  1857 lo convierte  en   una  fuente   de  gran  valor.


La llamada  ley  Lerdo   promulgada  en el  año 1856, en   su  primer  artículo    obligaba a desamortizar  los  bienes  eclesiásticos,    la  aplicación de la ley fue un  factor  que  escaló el largo enfrentamiento  entre Estado e  Iglesia,  situación   que originó la llamada  guerra de  tres años, uno de   de los  conflictos   civiles  más  cruentos  que  ha  sufrido nuestro país.


El reporte se  compone de dos  partes,   la primera es  el  informe de  la  gestión realizada  por  el Secretario   de Hacienda Miguel  Lerdo de  Tejada que   abarca  48 páginas,  y  la segunda parte  se compone de 221  documentos  que  ocupan  733 pp.  de  entre  ellos  el clasificado  con el número   149   y titulado  Noticia  general  de  las fincas rústicas y urbanas de corporaciones  civiles  y  eclesiásticas , que  han sido  adjudicadas    rematadas  en  almoneda  pública,  con  arreglo  de  la  ley  del  25 de junio  de  1856,  con  expresión  de  los  puntos  en  que  están   ubicadas,   las corporaciones a  que  pertenecían,  el valor  en  que  se  vendieron,  y el  nombre de las  personas  compradoras.  El  anterior  es  sin duda    el  más  extenso  e  interesante,  ocupa   de la  pagina  170- 532 . En  él  se da cuenta  cuenta  de  los predios, su  ubicación, el precio   en  que se  remataron y  quién  fue  el  afortunado beneficiario. 


Se  sabe  que   el informe  que  hace cualquier funcionario  de  su  gestión, no  es precisamente  un  ejercicio objetivo de  autocrítica, generalmente  retratan una realidad muy  alejada  a la  que  percibe el  ciudadano común y pocas  veces sirven  como datos  históricos  fidedignos. 

No obstante, de la lectura del informe  se  desprenden varios  hechos:


.-Para   esa  fecha en algunos  estados  de la  República  no  habían  querido o  no habían podido  todavía aplicar  la ley 

- Uno  de lo  datos   que se  omitieron en el  informe   fue  que  en ninguna de  las fincas  que se amortizaron  se   menciona  la  superficie de  las  mismas,  información  necesaria e   imprescindible para  conocer el  apego a la  realidad   del  avalúo

- No  escaparon del  remate sitios que  tenían    un   enorme significado  religioso para la  mayoría  de los  mexicanos como el  caso  del  cerro del  Tepeyac lugar en  el que la tradición  sitúa  las  apariciones de la  Virgen de Guadalupe se le  adjudicó  al Lic. Mario  Esteva  por $1,666.66 pesos

-Al  leer   los  nombre de  los  compradores, comprendemos  mejor   el enorme  enojo que  causó la medida al  enterarnos que entre los  beneficiados  con la gangas inmobiliarias se encontraba gran  parte de  la  clase política  liberal  entre  otros,    nada   más y  nada menos  que el propio  secretario de  Hacienda   Miguel Lerdo de  Tejada


La manera  en  que se    adjudicaron  mediante  remate   los  bienes  eclesiásticos, fue llamada  por el pueblo   "El milagro  de la  multiplicación  de los  panes  y  los  peces,  pero   al  revés, -decían-  en México    miles de   peces  y panes no  bastaron para  dar de  comer  a  siete  personas, incluso se mencionó  que en la versión  mexicana,    hasta  los  canastos  se habían   robado.


Adquisición del Secretario de Hacienda  Miguel Lerdo de  Tejada



Independientemente  de la  razones  que  podían  o no justificar la  desamortización,  lo  que   resulta injustificable fue la manera  en  que los  políticos  la hicieron.  Logrando multiplicar  la afrenta  que   sintieron una  buena  parte  de los  mexicanos. La  respuesta  no se  hizo esperar.


Balanza del  movimiento  que  hubo en la Feria de San Juan de los  Lagos del Estado de  Jalisco


Además del   documento mencionado la Memoria cuenta  con  algunos   muy  curiosos,  como por  ejemplo  el número 185 denominado  Balanza  del  Movimiento  mercantil que hubo en la  Feria de  San Juan de lo  Lagos fechado el 3 de  enero  de 1857, en el  que  se ofrece  una lista  de las mercancías  que se  intercambiaban en  la tradicional  feria y  su procedencia.
Entre las mercancías  nacionales   se pueden mencionar
 Jalisco: El  vino de  mezcal  (tequila), cobre, piloncillo,  sarapes,   y sombreros.
De la  ciudad de  León: pieles,  dulces,  medicinas, sedería, alhajas y  tabaco.
 Oaxaca:   grana cochinilla,
 Veracruz:    tabaco en  rama

De los bienes  extranjeros de  las aduanas  marítimas procedían: cacao, géneros de  seda  e  hilo  de  bolita,  y   de la  aduana  terrestre  de Paso  del  Norte algo muy  curioso  pieles de  Cíbolo (búfalo)


A pesar de ser  un  talentoso impresor, Vicente García Torres es recordado principalmente  como  periodista, fue el  fundador  del influyente  diario  Monitor  Republicano,  es muy probable  que  en  virtud  de  la importancia  de su publicación    fuera  beneficiado por el  gobierno con  contratos  exclusivos para   imprimir  en  su  taller  todos  los documentos  oficiales a  cambio de  ochenta  pesos  diarios (1); sin  duda  los constantes y  seguros  ingresos le permitieron  dedicar   el  tiempo  y  lo recursos   necesarios para  imprimir   bellos libros   son notables las  ediciones  que  realizó del  Periquillo  sarniento  (1842),  y el   Panorama de  las Señoritas (1843).  En el libro   Memoria  de Hacienda  es posible  encontrar  algunos detalles  tipográficos y de  composición  que  nos hablan  del  buen oficio de   Gracia  Torres

Lerdo  de Tejada, Miguel.  Memoria presentada al Exmo.  sr, presidente  sustituto de  la república  por el  C. Miguel Lerdo  de Tejada dando  cuenta  de  la marcha  que  han  seguido los negocios  de  la  hacienda pública,  en  el  tiempo que  tuvo  a  su  cargo la  secretaría de  este  ramo. México,   Imprenta  de Vicente  García Torres, 1857, 48 pp. + 733 pp. en  4°

Bibliografía.
Zamacois, Nicolás de.  Historia  de Méjico desde los  tiempos  más  remotos  hasta  nuestros días, , México, Juan de la  Fuente Parres  editor, 188O.
(1) Zamacois,  Historia  de  Méjico  Tomo  XIII  Cap. VII  pp. 520-521

domingo, 2 de marzo de 2014

XXVI Feria del libro de Ocasión



Hoy  concluyó   la    Feria  del libro de Ocasión en  su XXVI  edición.  Como ya  viene  siendo costumbre  el   Casino  Metropolitano  ubicado en la  calle  de  Tacuba  No 15 del  centro  histórico, fue la sede del evento. Durante la  presente ocasión  se ha  visto como la  Feria  con el  transcurso del  tiempo   ha ido  creciendo en  cuanto  a importancia,   se  está  transformando rápidamente de ser un  evento de  la ciudad  de México a  un acontecimiento nacional.   Con gusto  hemos notado  como  se suman libreros  provenientes  de  otras  ciudades de la  nación. Los    primeros fueron   los  de Guadalajara  y  ahora  este  año  se unió un librero  proveniente  de  Aguascalientes.  Su  presencia  le  ofrece  a los  visitantes  la  oportunidad   de  encontrar  ejemplares  impresos  en otras  ciudades  y  por lo  mismo  nada  fáciles de adquirir. Otra  gran  noticia  es  que  por  segundo año La  Coalición  de Libreros  editó un  documento  fundamental para  la  historia  del libro  El primer  año  fue el Contrato entre Juan  Cromberger y Juan Pablos   y  ahora  nos  sorprendieron  con el  Catalogus Librorum de  Diego Cranze.



La  cantidad  y  calidad  de los  ejemplares  que  fueron  ofrecidos  también  ha  ido  en  aumento,  vale  la pena destacar la  gran  difusión  que  se  le  dio  al  evento  radio,  televisión,   periódicos  y revistahicieron eco del encuentro de libreros, incluso se pudo observar publicidad  en lugares  poco  acostumbrados   como en  algunas    estaciones  de  STC  Metro. Las  acciones anteriores han   generado un aumento considerable  en el  número de  los   visitantes a   la   Feria,  lo  que  asegura  un larga   vida a  lo que es,   sin  duda, la  fiesta de la  bibliofilia  en  nuestra  ciudad.


Por  mi parte deseo  agradecer  a los  organizadores por  la  invitación que me  hicieron  para   participar   nuevamente en el  evento.  Fue  una    gran  oportunidad de dar a conocer    un poco  del mundo de los  bibliófilos  bloggueros.  Tuve el enorme  placer de platicar  sobre  Lamberto Palmar, el  pionero  del  grupo,  de Galderich y  la  enorme labor cultural que  desarrolla,  de Diego Mallén  de su  exquisita    prosa  y  su  no menos  exquisita  biblioteca, de  Urzay y sus  correctísimos  artículos, sobre Bach  El Bibliófilo  Incorrecto,  de sus  deliciosas entradas  que  tanto  se  extrañan,  por supuesto de  Rui  y  su  Tertulia  Bibliofila, que nos  mantiene  enterados de  lo  que  sucede en  Portugal,  de Bibliotranstornado de  su  contagioso entusiasmo y  sus  novelescos hallazgos, de las  aportaciones del Philiobiblion  para  el Catálogo de Marcas de fuego, de  la  importancia de las Marcas  Tipográficas, y  algunas otras  cosas, que el   siempre escaso  tiempo  pudo permitir.  Los  asistentes  disfrutaron mucho  de las anécdotas  que  han  surgido a través de los años  en la  comunidad  bibliófila blogguera y   yo me  sentí  muy  honrado  y agradecido  con  ustedes  por formar  parte de ella.



lunes, 23 de diciembre de 2013

Feliz Navidad 2013




No  quiero  dejar pasar  la oportunidad  que nos  ofrecen las  fiestas de  fin de  año, para   desear  a   todos los  amigos  que   hacen   favor  de  visitar  Bibliofilia  Novohispana  una  feliz  Navidad y lo  mejor    para el   año   2014.

  Acompaño la  felicitación  con las   imágenes  de   un  librito que me  gusta  mucho.   En  cuanto   lo  vi  fue amor a primera  vista,  se  trata  del    Missel de Frère Yves,   un misal pensado para   niños de  entre  siete  y  doce   años.
Las ilustraciones que  le  dan  vida   son una interpretación  moderna con  fuertes  raíces   en la  tradición   de los antiguos códices. El  catecismo  en su  tiempo no  fue bien  recibido por  algunos  miembros  conservadores dentro de la  Iglesia; debido a las  quejas  presentadas  el   misal  fue   retirado  en algunos  sitios.  Con los  años  finalmente se reconoció  la  labor del  del ilustrador  y  recientemente se   realizó    una  nueva  edición.

La  anunciación 



 La  epifanía

Fr  Ives Pierre Virty nació en  1923 en la  ciudad de  Valienciennes    desde  muy  joven se  sintió  atraído por el diseño,  su  vocación lo llevó a tomar los  hábitos para  convertirse en  monje benedictino   en la  Abadía de la Pierre-qui-Vire. en  1946.  El padre Angélico  Surchamp, quien  fuera   alumno de  Albert  Gleizes, le  introdujo  en  el  arte  románico con el que  se identificó  profundamente.  Ese fue ´precisamente el manantial    que alimentó  su  original  creación. lo  colores y las  formas  que  utiliza  le  dan un sello  inconfundible  a  su  obra, azul cobalto  bermellón  y dorado  no pueden  faltar  en  sus  composiciones.



















Missel de Frère Yves, Labergerie, 1955, París, 255 pp.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Exposición de Ex libris. Espejo de una mirada.



Hace unos días recibí con enorme  gusto la  invitación de mis amigos de la Biblioteca Nacional de  Antropología  e  Historia,   para asistir a  la  exposición denominada   "Ex libris:  Espejo  de una  mirada",   en la  que  muestran una   selección  de los  ex libris  que contienen  algunos  de los ejemplares  que conservan en   sus  ricos  acervos  bibliográficos.  Aunque me  fue  imposible  asistir  a la inauguración,  aproveché  la primera  oportunidad  para   visitar  la  biblioteca. Es un  verdadero   lujo poder   admirar  los  ex libris   originales, ya que  normalmente se  conocen  sólo en las publicaciones.  Sin  duda se   trata  de  una ocasión  especial, ya   que el  recinto    guarda  uno de  los conjuntos de  ex libris    más importantes  de iberoamérica.


Ex libris del  Convento  Grande  de  San  Francisco.





La   exposición  lleva  un  orden  cronológico,   inicia   con el del  Convento  grande  de  San Francisco ex  libris  que  al parecer   fue el primero  en   ser utilizado en  el país. Además de  contener  la  simbología  propia  de la orden seráfica,  se  observa en la parte  inferior  un  águila posada  en un nopal devorando  a la  serpiente.




Es impresionante el  de Auguste  Genin, industrial, banquero, historiador  y poeta,  recordado por su libro Notes  sur le Mexique  1908. Dos  figuras de  Quetazalcóatl  flanquean una  piedra de    sacrificios, un   hombre,  no  sabemos  si  victima o  verdugo  se encuentra  al pie de la  misma. También se   localiza el ex  libris de  José  Castillo y  Piña. con el lema  Numquam Mergitur  dando  sentido  a la  embarcación  que  aparece sostenida  por  el ángel. Castillo Piña  fue   présbitero  historiador  y poeta,´(1888-1964). El  mismo  impreso se   encuentra en  colores  verde, café, rojo  y negro. Lo dibujó  Mateo  A,  Saldaña.


Otro  famoso  ex  libris  que se puede  apreciar es el que  estampó  don Luis  González Obregón  en   cada  uno  de   lo seis   mil preciosos   volúmenes que  conformaban  su   biblioteca. Su  nacimiento  se lo  debemos al  concurso  que  organizó la    Librería  Biblos  con la  finalidad    de crear ex  libris. La  competencia  tenía  doce  categorías, el de don  Luis  obtuvo  el premio en el tema "Historia Colonial"








Hay  varios de Hanz Lenz  Industrial papelero germano-mexicano, se dedicó a  estudiar la  historia  del papel en  nuestra  nación a él le debemos  la Historia del papel  en México y  cosas  relacionadas  1525- 1550 . En uno de ellos  demuestra de manera  inequívoca  su   pasión por el papel.









Modelo de  convivencia,  y ejemplo  a seguir el  ex libris de Miguel y  Ascensión Portilla  El lema  "Flor  y  canto" alude a la  manera en que en  náhuatl  se le llamaba a la poesía (in xochitl, in cuicatl)  . El  ex-libris de  Riva  Palacio  presenta  en el  centro  un  escritorio de  tijera  plegable, en el  que  asoma  una  espada, por debajo una lira, sobre el escritorio  un  tintero con  su pluma. Alguna   vez  tuve la oportunidad de   preguntarle  a  alguno de los    descendientes sobre  la  suerte  de la magnífica   biblioteca del  General. y me  dijeron  que  desconocían el  destino que  había  tenido,  por lo menos  ahora sabemos   donde  se encuentran algunos de  sus   ejemplares.
Uno  de los    que  me  causó mayor  admiración  fue el de la  arqueóloga Zelia  María  Magdalena  Nuttall  en el  que  se  ve  la fachada de la llamada  casa  de  Alvarado en Coyoacán,   lugar   que  fue  su  hogar desde  1902 hasta  su  muerte el 12 de  abril de 1933.

Les  dejo  una  pequeña muestra de  todo lo  que se  puede   ver en la  Biblioteca "Dr. Eusebio  Dávalos"  localizada  en el  Museo  Nacional de Antropologia,   Planta  alta de las 9.00 a las  19.00 horas,  Paseo de la reforma y Gandhi.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El Llano en llamas, sesenta aniversario.


Revista América No 62

El  día  de  hoy se conmemora  el sesenta  aniversario de la publicación del  Llano en llamas. La  fecha  es una buena  oportunidad  para  apuntar  que   no se trata de la primera  vez  que  se publicaron  los cuentos,  sino de la primera  ocasión en  que  se  hizo de manera conjunta: 
Algunos de  los  relatos  que  forman el  libro  ya se habían  editado  anteriormente, el primero  de  ellos,  llegó de manera  fortuita  a las  prensas,   cuando Rulfo  al  conocer el   número  inaugural de  la  revista Pan   publicada  por  Juan  José Arreola  y  Antonio  Alatorre en  1945,  les entregó  un manuscrito  que  contenía "Nos  han  dado  la tierra"  y  les  dijo a  los  editores  "Ahí a  ver  si les  sirve  esta  cosa; y  si no pos  tírenla". El  relato  apareció  en el  segundo  número de Pan, y "Macario"   aparece en el  número  seis,  uno de los  últimos  números de la  revista. En  1948 se  publicaron " Es que  somos   muy pobres", "La  cuesta  de las  comadres",  y "Talpa" en  1950 respectivamente en los  números  54, 55,  62 de la  revista América, y  en junio de  1951  en el  número 66  "Diles  que no me maten".



En  1952  cuando Juan  Rulfo  los  publicó en el Fondo de  Cultura  Económica se  reunieron bajo  el  nombre del Llano  en llamas,  título  que  sería el  número once  de la  colección  Letras Mexicanas,  de la  editorial.  El  libro  terminó  de  imprimirse el  18  de  septiembre   de  1953  La  viñeta  que  lo  acompaña  es de Elvira Gascón,  imagen   que nos recuerda mucho  a una  que  había  sido publicada por la  artista    para   el  poemario Girasoles.

Viñeta del Llano  en llamas


Viñeta de  Girasoles


El apetito por las    primeras  ediciones  de  Juan  Rulfo  cada  vez  es  mayor,  sus  libros  son el plato principal  en muchas  de las  subastas en el país,  aunque  resulta curioso  que   no  ha  llegado   aún, ese afán  con el mismo  impulso  a   aquellos modestos   impresos,  en los que se  pueden localizar sus primeros  cuentos  publicados,  Todavía  con  algo  de  suerte es posible  conseguir  algún ejemplar de la  revista  América.

Sobre  la  personalidad de Juan  Rulfo   se  ha  dicho  mucho,   sin embargo   creo  que el  relato que lo pinta  de  cuerpo  entero corresponde a  Hugo  Rodríguez  Alcalá  autor  de  El  Arte de  Juan  Rulfo Historias de  vivos  y difuntos. El  autor paraguayo nos cuenta   que durante  su  estadía  a la ciudad de México, trató varias   veces  de  visitarlo  en  su   casa.  Siempre  se le  negó  que  estuviera,  más Rodríguez  Alcalá  no lo  creyó  y  asegura  que    gracias a  ese detalle,  conoció  a Rulfo  mucho  mejor que  si  hubiera  hablado  con él.

Bibliografía.

García Bonilla, Roberto. El llano en llamas paso a paso; a 60 años de su  publicación.   Milenio 14.09. 2013
Rodríguez Alcalá Hugo.  El Arte  de Juan Rulfo  Historias de vivos  y  difuntos,  México, INBA  1965.

lunes, 13 de mayo de 2013

La Inundación de Guanajuato.1905




Hay  algunas   ciudades  en las   que  sus calles nos  revelan casi tantos  detalles de su  historia como  los  que se  pueden  encontrar   en sus  más  extensas crónicas; un  buen ejemplo de ello  es Guanajuato,  ciudad   que fusiona  en su  fisonomía su historia y  vocación.

La fundación de las  urbes  hispanoamericanas obedeció  a reglas muy precisas  contenidas  en las  ordenanzas (leyes de indias  1573). El modelo  a  seguir era el trazo denominado  en  damero  o cuadricular,  pero  a  pesar de lo estipulado   algunas  ciudades eludieron   aquella  disposición mostrando un  diseño,  que más  que  irregular, podría  calificarse de   laberíntico,  otorgándoles  un  rostro inconfundible como es el caso de Potosí,  Zacatecas,  Taxco, Guanajuato.  .
 El  denominador común  de éstas  poblaciones fue  que  todas ellas  nacieron  como  ciudades  mineras, el principio  bajo el  que se  edificaron , correspondió   exclusivamente   a la  conveniencia  de establecerse lo más  cerca posible a la  enorme riqueza del subsuelo.

La  falta  de una adecuada planeación    tuvo como consecuencia  una serie de  problemas   y peligros  para  sus   habitantes. En el  caso de  Guanajuato  las  inundaciones   provocadas por las  lluvias han  sido por  desgracia una  constante.   Antes del  gran desastre  de  1905 se  tiene memoria de al menos  quince  inundaciones de  grandes  proporciones.

La  obra  relata  de manera  detallada los  daños  materiales,  y las  tragedias  humanas sucedidas  a lo  largo  de   los cuatro  kilómetros que  median entre la presa  de la Olla y  el Cantador, provocadas  por   las precipitaciones del treinta de   junio  y en especial la del  primero de  julio de  1905.   Desaparecieron barrios  enteros,  quedaron  destrozadas  innumerables  construcciones que se  encontraban cercanas al  río en las  calles de Matavacas  y  Cantarranas, los  servicios  de  agua, telégrafo,  y  electricidad  colapsaron.
La  magnitud  del desastre lo  convirtió  en   noticia  internacional,  el  Káiser  Guillermo II fue el primero de entre muchos  otros mandatarios  en  enviar  donativos.

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 La inundación de  Guanajuato de Joaquín G. y González  fue de las primeras publicaciones  en el  estado  que  dejó   testimonio  gráfico de desastres naturales, no pudo imprimirse en la  ciudad de  Guanajuato  debido a que  las  oficinas  y la maquinaria  utilizada  por el  periódico local  "El  Barretero", fueron  destruidos  por  la avenida. El  editor del  Barretero   recurrió  a  sus   colegas  del  periódico "El  Obrero" de León Guanajuato   para que publicaran   la  noticia. De acuerdo a la   costumbre  se trató de un libro  por  entregas,  en  quince entregas reunía  el  paciente  lector  la  obra completa.

La imprenta "El Obrero" de José de  Jesús Rodríguez  Fernández  adquirió  importancia  a nivel regional al  ser  uno  de las  primeras   del país   que    utilizó  fotografías de manera  regular. Por  desgracia compartió años  después la  mala fortuna  del periódico del Barretero, aunque  en este caso  la naturaleza no  tuvo nada  que  ver.   El   primero de agosto de 1914  las  fuerzas comandadas  por  Pascual Orozco ingresaron a  la  ciudad de León  teniendo como primer  tarea  en su  lista  de   fechorías  incendiar las   prensas del periódico "El  Obrero" por atreverse   a llamarlo,  (con  justa razón)  asesino, salteador de  caminos,   y roba  vacas. La   destrucción de la  editorial  fue  total.




En la portada  del libro se    aprecia el escudo  que   le  fue   concedido a la  ciudad de Guanajuato  en el  siglo XVI,  La  Santa Fe  de  Granada,  emblema  que  con el  tiempo     terminó   por identificar  no  sólo la  "Ciudad de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato" sino  a  todo  el  estado.



Un  aspecto  que llama  la  atención es  que el  evento a pesar de  haber sido  una  verdadera calamidad nunca  perdió la  dimensión humana. La información  de las personas   fallecidas  se  daba de la siguiente manera: Tranquilino  Zepeda 59  años, platero,  casado  con María  Borja Borja padre de  dos  hijos.   A  diferencia  de lo  que  sucede actualmente, las  personas   heridas  los muertos y damnificados  no  figuraron como simples  números  o estadísticas, las  víctimas tenían   nombre, apellido, familia y   ocupación . 




González, Joaquín G. La  inundación de Guanajuato. León  Gto., Imprenta de J. Rodríguez  e  hijo, 1905. 244 pp. 

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