miércoles, 9 de noviembre de 2011

Relación de los Méritos y Servicios de Don Joseph Nicolás de Larragoiti 1784


Grave  preocupación,  problema   de  solución  temporal,   es  y  ha sido la  obtención de  un  buen  empleo.  Especialmente  en   estos  tiempos  en los  que parecen  cumplirse  los  funestos pronósticos  que  hiciera Vivian  Forrester    hace  algunos lustros cuando   afirmó  que:   "hay algo peor  que  ser  explotado,  es ni siquiera ser  explotado".  Por  eso en un escenario   cada  vez   más  complejo, todos   los  recursos que  ayuden a conseguir el mejor trabajo posible, deben de ser  utilizados  al máximo, entre ellos,  realizar un  buen  curriculum  vitae  ocupa un lugar   fundamental

La  práctica de poner por escrito  nuestras  virtudes y omitir  nuestros defectos es añeja y  tiene como  antecedente  la  elaboración de  las  Relaciones de Méritos.   El  vinculo entre ambos  documentos  queda  de manifiesto  bajo el  hecho,  que en  algunos  sitios de  hispanoamérica  se sigue  utilizando  el  término de Relación de Meritos  para  referirse al  C.V. Las  Relaciones  son listados  pormenorizados   de la experiencia  y  capacidades que  el candidato a  un  puesto   consideraba de    valía   para   ser  tomadas en  cuenta  a la  hora  de  decidir  la  asignación de un  empleo. Se  incluye  el lugar de nacimiento, la  preparación  académica  junto a las  distinciones  otorgadas  durante el proceso,  los  cargos ocupados  y la  manera  en que  fueron  desempeñados;  así como  los   servicios prestados a  la  corona,  y un  dato de    especial importancia  en  esos  tiempos   el nombre de  padres y  abuelos.





Nicolás  Larragoiti imprimió por lo menos en dos ocasiones su Relación de Meritos.  La  primera   fue mencionada  por José  Toribio Medina  en la Historia  de la Imprenta en México,   en donde describe  un  ejemplar   que localizó en el  Archivo de Indias  (4°, 8 pp. s/f  impreso en México  1778)  (1) Medina 5882.  La  segunda,  que  presento  ahora,   comparte el  formato, pero  tiene  sólo   6 pp. numeradas y  el año de  impresión  es  1784. Aunque  carece de pie, fue  posible determinar  la fecha  de impresión ,   ya  que  en dos  ocasiones la frase  "presente año"  fue modificada  por  1784.  Cuenta  con  algunos  renglones  manuscritos destinados a   actualizar el documento  hasta  el año  de   1789,  con la  finalidad de  utilizarlo de nueva cuenta   para concursar  y  obtener  por  otro   periodo  la cátedra de Clementinas (2). 

Estas relaciones eran  enviadas  a alguna de las numerosas  instancias del    aparato administrativo imperial  Muchas de ellas  se realizaron de manera  manuscrita. aunque por el  número de  copias  que era necesario dejar en  cada  uno de los sitios correspondientes,  las  personas  que  tenían la posibilidad optaban por   mandarlas  a    imprimir.






"Que asi mismo le  nombró su Excelentísima e Ilustrísima su  Abogado  consultor de camara y  le  ha fiado otros  encargos  y  comisiones  que  ha  desempeñado a  su  satisfacción.
Que  el  26 de Octubre de 1784 adjudicó la cátedra de Clementinas  con  todos los votos  y  tomó  posesión 6 de  noviembre de aquel año,  y habiendo servido hasta  igual del mismo mes de 88, y  puestos  edictos para  nueva oposición, por  haberse  cumplido el  cuadrienio,  ha  leido  con termino al  24  y  cumplido  con las demás leyes de opositor.
México 12  de  enero de  1789
Diego Porradas  S[ecreta]rio. "

Nicolás Larragoiti es el claro ejemplo del clérigo criollo  ilustrado, perteneció a un  grupo  cuya  actuación resulta  fundamental en los acontecimientos históricos  con los que  inició el   siglo XIX.  Nació en la  villa de   San Miguel el  Grande  (San Miguel de Allende Gto.) fue  hijo de D.  Francisco Antonio de Larragoiti  Acibay regidor y alcalde de San Miguel y de Anna  María de Jáuregui  Rosales. Realizó  sus primeros  estudios en el  colegio de San Francisco en San Miguel, Ingresó  al seminario de San Ildefonso en  1763 ese mismo año obtuvo grado de  bachiller  por la  Real Universidad, se recibió de abogado  fue   doctor en  ambos derechos por la universidad  y catedrático en ellas , sustituto y propietario de leyes y  cánones hasta  jubilarse en la prima de esta facultad ;  fue  defensor de  testamentos capellanías  y  obras pías , examinador sinodal del  arzobispado y  cura  en propiedad del sagrario. Murió en México  en 1813 contagiado por la  peste.
Además de   sus  Relaciones  se   conoce la  obra: Informe por la  jurisdicción eclesiástica del obispado de Valladolid de Michoacán... México.  en la imprenta de   Felipe de Zúñiga y  Ontiveros, 1782


El  documento   como  innumerables  papeles  de la época,  da inicio  con una  cruz  impresa al  centro de  la  parte  superior.  La  cruz es  la representación  gráfica  del acto  de encomendarse a Dios.  Al parecer tal  manifestación  tipográfica comparte  origen  y se encuentra   profundamente  relacionada   con la  arraigada  tradición de   persignarse al  comenzar el  día, en el trabajo, o al   momento que el comerciante realiza  la primera venta diaria y últimamente se ve entre algunos deportistas justo  cuando ingresan al  campo de  juego. El impreso  tiene un  sello en la primera página, tal  situación   normalmente   me causaría  gran  pesar,   pero   en    este  caso,    lejos de  ello,   resulta  todo lo  contrario , ya que   quien estampó  su  sello   fue  mi abuelo


+ RELACION  /  DE LOS MERITOS Y  SERVICIOS / DEL DR, D, JOSEPH NICOLAS DE LARRAGOITI/  Certifico...    México. 4°, 6 pp.   1784  spi.

No  en BNM, Medina, Ziga

(1) José  Toribio, Medina La  imprenta  en México. Tomo VI  p.184 No. 5822
(2) Las Clementinas   son cada  una de las Decretales del papa Clemente V, recopiladas  por orden del papa  Juan XXII, el año de   1317.  Es una  de las seis  obras  que  constituían el Corpus Iuris  Canonci. La  cátedra de Clementinas  formaba  parte de la  facultad de  cánones.


Bibliografía.


 Medina, José Toribio.   La imprenta en México. Primera  edición  facsimilar 8 Tomos.  México.  UNAM. 1989
Ziga,  Francisco y  Espinosa, Susano. Adiciones  a la  Imprenta  en México de José Toribio Medina. Puebla, Oaxaca, Guadalajara, Veracruz y la Insurgencia. México. UNAM, IIB.  1997

viernes, 16 de septiembre de 2011

Manual de cocina de la Srta. María Isla, Puebla 1911



El mes de septiembre  trae muchas  cosas  buenas,  entre ellas,  la  temporada de  chiles  en  nogada, fecha  celebrada   por la numerosa  legión de  comelones,  que  tras  un   largo periodo de  abstinencia   finalmente    vemos   recompensada  la espera  al  sentarnos al  frente de una  generosa  porción del manjar. Durante   la  sobremesa y bajo  la  inspiración de una  buena  cerveza  es  inevitable  que  surja  la   antigua e interminable    discusión    asociada  a la  receta . La  polémica   abarca dos cuestiones: La  primera  pretende  dilucidar si los   chiles  en nogada se  deben de  capear*, y la segunda -que  es la  que  provoca    mayor pasión entre  los  comensales-  es la  que  intenta   esclarecer  el origen del platillo.

Si los  chiles en  nogada deben ir  capeados o  no, el  juez  dictaminador  y  a quién   se le  concede  la  última  palabra,  es  siempre el  cocinero  que los  preparó, cualquiera de las opciones  se ve  respaldada   bajo   una larga  tradición  familiar, dando  final a la  cuestión. Sobre  el origen, la  cosa es más  complicada. La  versión  popular cuenta que la receta fue creada  por  las monjas del convento de Santa Mónica en Puebla, al  ofrecer  un banquete en honor de Agustín de Iturbide. La ocasión requería de un platillo de sabor extraordinario y que  al mismo  tiempo  sirviera  de homenaje al emperador. Nada  mejor   que elaborarlo  en base a    ingredientes   originarios de América combinándolos  con  algunos  provenientes  del resto del mundo; reflejando de esa manera  en  la  comida el   sincretismo   y la rica  variedad de elementos  que  constituían a  la  joven nación. La  preparación  tenía el  plus de contar con  los  colores  elegidos por Iturbide en el diseño de la  bandera mexicana.  El   verde  del  chile poblano, el  blanco de la  nogada y el rojo de la granada.  

Mas  allá  de la versión  popular  sobre  el  nacimiento de los  chiles en nogada, existen  al  respecto dos  posturas principales, un  grupo   sugiere  que  la receta nació entre el siglo XVIII y el XIX y el otro afirma  que se trata de una creación mucho más reciente ubicando  su   origen en el  siglo XX. El  arsenal de evidencias  que  ha  sido  acumulado  por  ambos  bandos  tiene  en los  recetarios de la  época  sus    más  contundentes pruebas.






El libro  que  en esta  oportunidad  presentamos, El Manual de Cocina de la Srta. Isla  debe   su fama,   por ser   la    principal  evidencia que aportan los que    apoyan el  nacimiento tardío de los  chiles en nogada.  Es  un recetario  que  cuenta   con toda la tradición    culinaria poblana,  escrito por una poblana e impreso en la  Ángelopolis. Entre las casi  mil  recetas que contiene no se encuentran  los  chiles en nogada,  tal omisión es para  este  grupo  argumento irrefutable  de su postura.

El recetario se inscribe  en  la  arraigada  y  extendida   tradición, por medio de la cual  alguna de las  vecinas    famosas por  su talento en la  cocina,  cede  su recetas en favor de alguna  institución religiosa,  la  cual  las  imprime  y las pone  en  venta  para allegarse   fondos, la  donante  cree   sumar   puntos  a su  salvación  y los  parroquianos   a  cambio  de unas monedas enriquecen la  variedad de  su mesa.





   Mi participación en la  discusión sobre el origen de la preparación   se  limita  a  escuchar los  a los  conocedores,  mientras ellos se entretienen expresando de manera  minuciosa sus   posturas, yo  aprovecho el  tiempo en  degustar el platillo.  Sé  que al  final  no se llegará a ningún acuerdo y  que   el próximo  año   cuando  inicie la  temporada, se   renovará  el debate. Me  conformo con  creer  que la misión de una  receta es  otorgar el  máximo placer  al comensal,  y no    fijar  a su  creador y menos   el año en que se originó,  En mi   opinión, tal  finalidad  la  cumplen  de  sobra los  chiles  en  nogada. 


Ante la imposibilidad de compartir  la  sal    con ustedes   les envío una  probadita  virtual.


 El libro  fue  reeditado por el CNCA en  el  2002 en la  serie dedicada  a los recetarios  antiguos



Receta de   chiles  en nogada.
25 chiles poblanos asados  y desvenados.
Relleno.
1 taza de aceite.
6  dientes de ajo a la mitad
1 cebolla picada finamente
1  kilo de carne de  cerdo molida
1/2 taza de pasitas.
1  taza de  ciruela pasas sin hueso  y  picadas
1  taza de chilacayota cristalizada en  cubitos
5  peras de  San Juan en  cubitos
5  duraznos  criollos  en  cubitos
2 manzanas en cubitos
1 plátano macho maduro finamente  picado
20 aceitunas  verdes  picadas
1  kilo de  jitomate  finamente  picado
1  taza de nuez  picada
1  taza de piñones rosas
1 pizca de  canela  molida
1/2 cda. de  pimienta recién molida
1/2 cda. de clavo  molido
!/2 cda. nuez moscada  molida.
1  rama de  laurel
5 ramitas de tomillo
5  ramitas de  mejorana
1/2  taza de jerez seco
1/2  taza de  vino  blanco seco
sal  al  gusto

 Nogada.
8  tazas  de nueces de  castilla peladas  y  remojadas en leche
1 taza de almendras  peladas y remojadas en leche
400 gr. de queso de cabra  cremoso.
2 tazas de leche
1 1/2 tazas de crema   natural
1 cda.  de  azúcar
1 pizca de canela
1/2 taza de  jerez
sal al gusto

Montaje
2 granadas  rojas
1 manojo de perejil

 En una  cacerola   grande poner  a calentar el  aceite. Añadir los  dientes de ajo, dorarlos y retirarlos. Incorporar la  cebolla y cocinar  hasta  que  estén  transparentes. Agregar la  carne molida. Esperar  a  que  la carne esté  tierna
Después  agregar las pasitas, la ciruela pasa, chilacayota cristalizada, y  frutas  frescas. Cocinar a  fuego mediano durante  20 minutos, moviéndolo  constantemente. Incorporar el jitomate, nueces, piñones, especias, hierbas de olor , licor  y   sazonar   de nuevo.
Cocinar a  fuego lento  hasta  que  tome   consistencia espesa. Aproximadamente   dos  horas, secar el interior de los  chiles y rellenarlos.
Nogada.
Mezclar todos  los  ingredientes y  licuar,
Colocar   los  chiles  en un plato  grande. Poner  una  capa de nogada, luego el  chile, bañar el chile con la nogada, adornar encima  con la  granada y decorar con hojas de  perejil,

 * Rebozar  en  harina y  huevo antes de  freír. 

Isla, María. Manual de  cocina. Puebla, Tipografía de la  Misericordia  Cristiana. 1911. 547 pp. 2a edición.  16  x 11  cm.


domingo, 21 de agosto de 2011

De Carmen Mondragón a Nahui Olin en dos libros.


Carmen Mondragón   mejor  conocida como  Nahui Olin   es  una   figura  que  provoca  enorme fascinación,   su legendaria belleza  la convirtió en la musa favorita de los  personajes  que participaron  en la  efervescencia   artística,  cultural y  creativa   generada en los  años veintes, sus  ojos  verdes  aparecen   reproducidos en fotografías,  cuadros y murales creados en esa década. Además de  servir  como fuente de  inspiración  dejó  importantes  aportaciones como  pintora  compositora y escritora. Tanto  en sus  creaciones  como en su  vida  cotidiana, desafió el  rol asignado tradicionalmente a la mujer mexicana.  A  inicio de los  noventa tras de  su redescubrimiento, se  convirtió en  figura emblemática para  una  sociedad  que  hasta ahora sigue padeciendo al  machismo como uno de sus  mayores lastres.
Un poco  antes  que  comenzara la exitosa  recuperación  histórica de  la  figura de Nahui Olin  era posible encontrar  de vez en cuando alguno de sus  libros, en esa  época   tuve  la oportunidad de  adquirir un  par de ellos.  Por una  cuestión exclusivamente de azar se  trató del primero que  escribió   y del  último  que publicó  



  A dix  ans  sur  mon  pupitre   es un   libro que nace  a partir de los escritos  que  realizó la  autora en 1903  cuando  tenia  diez  años. La manera  en que  llegó  a las  prensas fue   muy  curiosa,  Gerardo Murillo,  mejor conocido  como el Dr Atl  dejó  constancia del  hecho en el  libro   Gentes  profanas en el  Convento (1950). En    lo  que  parece  un gesto de    caballerosidad el Dr. Atl.  sustituyó el nombre de  Nahui  Olin, en el  libro  la  llama  "Eugenia" en clara alusión  hacia el origen  y posición  social de  la familia Mondragón.

 "La publicación de  los  poemas de Eugenia escritos en francés, (*) produjeron un resultado verdaderamente  extraño, despertaron interés en  donde yo  menos hubiera podido sospecharlo: en un colegio de monjas.  
Una mañana se  presentó  una  dama de  aspecto monacal, llena de dignidad, de modales suaves, de voz firme   que  pronunciaba un francés de Paris.  Ella me dijo:  - Yo  soy Marie Luise  maestra del  colegio francés  y  tuve  a mi  cargo las  primeras  enseñanzas de la  que es ahora  amiga de usted y le  traigo  un regalo  que le  sorprenderá. Esta  niña  era  extraordinaria. Todo lo  comprendía, todo lo adivinaba, su intuición  era  pasmosa. A los  diez  años  hablaba  el francés como  yo, que soy  francesa,  y escribía  las  cosas más  extrañas del mundo, algunas  completamente  fuera de  nuestra disciplina  religiosa." 

  El regalo  era  un  paquete  que  contenía   los papeles  que  celosamente  habían sido guardados por la monja, al verlos  se llena de una  enorme alegría  y  emprende los preparativos para su publicación.   











El otro libro lleva el  título de   Energía Cósmica   fue  impreso por Ediciones  Botas, al parecer la portada   la  diseñó  Nahui Olin,   sobre  el  contenido me  resulta  difícil  de clasificar, por momentos da la impresión   tratarse de un poema  en prosa,  a  veces  es  un texto  con  pretensiones   científicas,  la mención de   Albert Einstein unida a conceptos como electricidad, átomos  y relatividad  abonan  en esa  dirección,  sin embargo   al encontrarlos unidos a  conceptos como éter y vitriolo nos remite a los antiguos tratados de alquimia o podría ser el último estertor inspirado en el  Estridentismo.

El   libro  de Nahui  fue  publicado después de que sufriera   la inesperada  muerte en 1934  de Eugenio   Agacino   quien fuera su último  amor. Nahui   ya había  iniciado el proceso de aislamiento   que  la hizo apartarse de todos,  pobreza,   soledad  y olvido  fueron las  constantes durante los  últimos  años de su  vida. 














A  dix  ans  sur mon pupitre. México, Editorial Cvltvra, 1924.  62 pp. 191 x 245 mm.
Energía  Cósmica. México.   Ediciones Botas, 1937. 72 pp. 175 x 240 mm.

 * El  Dr. Atl  se  refiere  al libro Calinement je  suis dedans.  México, Librería Guillot, Talleres de la imprenta Franco-Mexicana  S.A.  1923. 150 pp.

Bibliografía.
Murillo, Gerardo  ( Dr. Atl ).  Gentes  Profanas en el  Convento. México, Ediciones  Botas.  1950. 

miércoles, 10 de agosto de 2011

La manera de evitar las reglas del Index Librorum Prohibitorum por medio de la reimpresión.


Don Mariano  Eduardo  Pérez  Bonilla Canónigo de la Real  Colegiata de  Guadalupe  se encontraba muy preocupado por que  a su  parecer   la  conducta y las  buenas  costumbres  en la  capital  novohispana  experimentaban  un  relajamiento y olvido  nunca  antes  visto.  La gota - que para  el prelado -  derramaba el  vaso  era la manera en  que los   fieles acudían  a  misa,  en su opinión vestían con tanto descaro como  si se  presentaran a  una  comedia. al  sarao,  o a una  plaza de toros, tal descomposición marcaba  indudablemente el inminente   inicio del   apocalipsis.

 El canónigo creyó encontrar  el  remedio a tan grave  situación  en el  contenido de unos devotos cuadernitos  que guardaba  con gran  aprecio,  sin embargo como  suele  suceder,  las   grandes   soluciones casi nunca se presentan sin  que exista  de por  medio   alguna complicación.  En este  caso los   cuadernillos  a pesar de encontrase  impresos, carecían de  autor,  la fecha, y el nombre de la  imprenta, por alguna  razón  los  creía   impresos en Madrid  siendo esa la única   certeza   con la  que  contaba. 
La  carencia  de esos datos, además de  despertar  graves sospechas,    hacían incurrir  de inmediato a  cualquier impreso en  la  regla  del Index  que  ordenaba  impedir la  circulación de escritos  anónimos, sin importar  su  contenido.




La respuesta  para  allanar los  obstáculos llegó por conducto de  Manuel Bolea, ex Prepósito de la Real  Congregación de Oratorio de San  Felipe  Neri quien sugirió:

Estas obras,  á  mas de lo útil  y  provechosas  que  son,  merecen reimprimirse para  subsanar la nota  que  contienen, pues  de  ninguna  manera  podrían correr  por  estar comprendidas en la  regla décima*  del Índice Expurgatorio  y  en varios Edictos del  Santo  Tribunal , en los  que  mandan los Señores Inquisidores recoger  los libros y  quadernos  impresos sin  nombre de autor , lugar de  impresión  y  año  en  que se  imprimieron.  Reimprimiéndose en México  se puede cubrir este defecto,  y  de  esta   suerte correrán  dichas  obritas en utilidad  de los  fieles , mandando  al  administrador  de  la imprenta que  ponga el  nombre del sugeto a  cuyas expensas se han  de  imprimir, el  año  de  impresión  y  el  lugar.


Siguiendo el consejo de el ex Prepósito y  acompañado de  las  respectivas licencias  civiles  y  eclesiásticas, la obra  se mandó estampar  al  taller de Mariano Zúñiga y  Ontiveros. El libro  cuenta con  algunos  espacios para  que  el propietario  colocara  su  nombre, de esa manera se lograba personalizar   los  rezos.   Los  espacios en blanco del ejemplar  los  llenó    María Concepción del  Espíritu Santo Esclava del Sagrado Corazón,   nombre  que  suponemos  fue  adquirido al  momento de tomar el hábito.








Fueron   localizados   entre las  hojas del  libro   unos separadores  de papel de tina picado, probablemente se  trata de  creaciones    producto de la  monjil dedicación  de   la propietaria.


53mm X 46mm

25 mm. allto

Seguramente  la publicación de   Practicas  Devotas  no  surtió  el efecto esperado  por el canónigo,    por  otra parte, en  abono de su tranquilidad, el escándalo  que  le  provocaba el atuendo de  los feligreses  novohispanos no  fue  razón  suficiente para que  diera inicio  el juicio final en la muy  noble,  y muy leal  Ciudad de  México  Tenochtitlan.




Practicas devotas/ en honor / del / Sacratisimo Corazon / de  Nuestro Señor / Jesuchristo. / Se  reimprimien á  solicitud del Dr.  D. Ma- /nuel Eduardo Perez Bonilla, Canónigo de /  la Insigne y  Real  Colegiata,  de nuestra / Señora de Guadalupe  de México  y á costa de varios Devotos  deL  Divino Corazon. /  (Adorno y filete). En  México  Por Don Mariano de Zúñiga y Ontive- / ros año de  1805
8°- Port.-v . con dos epigrafes latinos. - 5 hojas prels. s.f. -162- pp. Indice  de lo principal  que  contiene este  libro .1  hoja s.f.
Medina 9776.

* En la  edicíón sevillana del Index  de  1632 , la  regla  que prohíbe la  circulación de   impresos  sin datos del autor, imprenta y ciudad   es la  novena y no la  décima 





sábado, 16 de julio de 2011

Federico García Lorca. Poemas póstumos. Canciones musicales. Diván del Tamarít. 1945


El  Servicio Exterior Mexicano se  convirtió en una de las mejores  alternativas de  empleo para  muchos  escritores nacionales. A  finales de los años veinte, Alfonso Reyes le insistía al grupo de escritores denominado  los  Contemporáneos, sobre la conveniencia de incorporarse a la diplomacia como la única forma al alcance de adquirir experiencia, seguridad  económica y tiempo  para dedicarse a escribir. Por otra parte el  gobierno   mediante el  reclutamiento de  intelectuales podía   mostrar un mejor  rostro de la nación,  además, la  inversión no era  gravosa,  ya  que   mantenía   fuera  del   país  y  bajo  su nómina, a   quienes en un momento dado podían convertirse en  las  voces  criticas en  su contra.  Se presentó  una  relación en que  ambas  partes se  beneficiaron,  dando  como resultado  la larga  tradición  del embajador   intelectual en  la  que  Alfonso  Reyes y Octavio Paz  son los     ejemplos mejor  acabados. Es  pertinente  mencionar  que la mayoría de los escritores empleados como diplomáticos  cumplieron  satisfactoriamente con  sus obligaciones institucionales,  sin dejar de darse  algún  tiempo   para   otros asuntos. En 1927,  cuando José Gorostiza se dirigía rumbo a Londres, Genaro Estrada,  le encomienda mantenerlo al tanto de las novedades editoriales inglesas -tarea que Gorostiza cumplió con cariñoso afán

De  esa practica nacieron  intercambios literarios  que  resultaron a la postre muy  productivos,  algunos son ampliamente  conocidos como  el  de  Alfonso  Reyes  y Jorge  Luis Borges, y  otros no  tanto,  como el  caso   de  Genaro Estrada  embajador de México en España 1932-1936 con  Federico  García Lorca,  Esa relación es  el  origen de la  publicación de los  Poemas póstumos.

Cuando Genaro Estrada   se  enteró  de la muerte del  poeta granadino, escribió:

Tenía Federico  García Lorca mucho material inédito, entre  el  cual algunos  libros completos, Trabajaba  desordenadamente y  le  importaba un pito los editores y la publicidad.  Convencerle  de  que  publicara  un libro, de  que  diera  algún poema para las revistas  era  trabajo de Hércules. Pescarle en su  casa  en el extremo de la  calle de Alcalá, era  perder el tiempo, A lo mejor desaparecía lo mismo a las 10 de la mañana  que a las 5 de la  madrugada, por la  carretera de Granada  que por la opuesta de Tuy.
Tenía muchas  cosas que ahora se podrían  publicar inmediatamente: dramas, comedias,  romancillos, odas, estudios. Pero como si nada. Una vez  me  leyó, de un  tirón,  un  próximo  libro  suyo  por el  cual  tenía cierta predilección: Diván del Tamarít. El  Tamarít  se llama  una    granja  que  tienen  sus  padres en la  provincia de Granada  y es  donde  Federico solía  pasar  grandes descansos. En  otra  vez   me  confío un  cuaderno de poemas  inéditos, del estilo de  sus   canciones (1921-1924). Pude  copiar  solo unos  pocos, porque  por ese  tiempo debía yo  regresar a México.

La nota anterior nos permite suponer la intención del ex embajador  de  publicar los  poemas  que  alcanzó a  copiar, desgraciadamente  Genaro Estrada  falleció en  septiembre de  1937,  frustrando la  pronta  edición. El manuscrito quedó  en poder de  Guillermo  Jiménez    quien lo  cedió a la  revista Universidad  en donde  apareció el poema inédito  Paisaje  con  dos  tumbas  y un perro  asirio  y posteriormente  se  utilizó para   convertirse en  una de las  partes  que  forman   el presente libro.


(a)



El libro se  compone de  tres  secciones. La  primera contiene diecisiete  poemas denominados   Poemas  Póstumos

La  suite del agua
La selva de los relojes
Cuatro  baladas  amarillas
Herbarios
Cada canción
Canto  nocturno  de los marineros andaluces
Canción de la muerte  pequeña
Omega
Normas
Romance apócrifo de  Don Luis  a caballo
Soledad
En la  muerte de José de Ciria y Escalante
El poeta  pide  a su amor que le  escriba
Soneto
Soneto
A Mercedes en  su  vuelo
Canción  de  cuna  a Mercedes  muerta

La segunda contiene  trece  Canciones Musicales

Canción de las   tres  hojas
Canción de los  cuatro muleros
Canción del  café de chinitas
Romance de los  peligrinitos
Sevillanas del  siglo XVIII
Las  tres  morillas
Anda jaleo
Los  mozos de Monleón
Nana de Sevilla
Los  reyes de la  baraja
La tarara
Zorongo
Romance de Don Boyso

La  tercera parte se  integra  con  las  composiciones que  forman El  diván del Tamarít   publicado   originalmente  en  1936.


(b)

  La  confirmación  de haber  sido  tomados  los  poemas para  su  impresión    del manuscrito que  realizó  Genaro  Estrada  cuando Lorca  le facilitó los originales,  queda  de manifiesto en la   nota aparecida  en el poema La "Suite" del agua  (p. 13), en la  que  el editor  justifica la  ausencia  de una  palabra por ser "ilegible". (b)






El libro contiene un  retrato de García Lorca (a) del  artista  catalán  Francisco Dúran Segura  y cuatro  ilustraciones  realizadas en 1944   por  el  valenciano Gregorio (Gori) Múñoz Montoro. El  ilustrador  durante  su  juventud    mientras cursaba estudios en la Escuela de Bellas  Artes de San Fernando en Madrid, acudía  en sus  tiempos  libres a  las tertulias con  Gómez de la Serna  del Café  Pombo  y   al Café del Prado donde  conoció   a Luis  Buñuel, Azorín, Benjamín  Jarnés y a  Federico García Lorca.

En las últimas semanas hemos tenido la oportunidad de ver en el blog de nuestro amigo El bibliófilo  Incorrecto   magníficos libros de Federico  García Lorca,  razón que  nos  animo a presentar  este  modesto ejemplar con la  esperanza que  pudiera de alguna manera servir de complemento a sus siempre  entretenidas e  interesantes entradas.

García Lorca, Federico. Poemas póstumos. Canciones musicales, Diván del  Tamarít. México, Ediciones Mexicanas S. en P.,  1945. 104 pp. 21 X15.  1a edición. Con  cuatro  ilustraciones  fuera de texto de Gori Muñoz  y un retrato in  frontis de F. Domingo Encuadernación rústica de editor.




Bibliografía.


Shneider, Mario Luis. García Lorca y México. México  UNAM.1998.

martes, 31 de mayo de 2011

Identificando una marca de fuego.





La  extendida  costumbre de marcar   con hierros  candentes los  cantos de los libros  que  formaron las  bibliotecas  novohispanas,  dejó   huella  en una  gran cantidad de  ejemplares, no sólo por  el número,  sino  por  la  variedad de marcas   que  fueron  utilizadas. En la actualidad   existe  un creciente  interés  por los    libros marcados,  a  algunas personas,  les  causan tal  fascinación, que  su  sola  presencia   es motivo  suficiente  para adquirir  el  ejemplar.  Al localizar  una   marca de fuego  el primer impulso es tratar de  identificarla para  conocer   parte de su  historia.

 La  elaboración de un   catálogo para   lograr  la plena  identificación     ha  sido  anhelo permanente desde hace  algún  tiempo. Ya en 1925  Rafael Sala  publicó  un listado  con 178    marcas  diferentes, a 151  de ellas  les asignó   procedencia  y  27   no  fueron identificadas. Otro esfuerzo de  gran importancia  fue el  catálogo  publicado por  la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia en 1989, se trata de  una  obra  muy  completa debido  a  que  se  tomó  como  fuente   las  marcas de los libros  que  componen  los valiosos  fondos  conventuales que  resguarda. Otras  bibliotecas  se  han  sumado al esfuerzo  como el  caso del  listado que  elaboró  la   biblioteca Elías Amador de Zacatecas en  1992.
La  creación de un catálogo completo  no es tarea  sencilla, se trata de una  investigación  que  abarca  un   periodo de tres  siglos, además se debe considerar que fueron numerosas las corporaciones    que recurrieron  al fuego  para resguardar sus libros, en algunos casos utilizaron  diferentes marcas  para   la  misma  biblioteca  e incluso una misma  marca se realizó con diferentes hierros, dando  como resultado   una  gran variedad  de modelos, sí   añadimos  las utilizadas en  las  bibliotecas   particulares, la  tarea   se  convierte   en una obra de grandes proporciones. 

Buscando información en la red   nos llevamos la agradable  sorpresa de llegar    al  proyecto del Catálogo Colectivo de  Marcas de Fuego  que es una  novedosa iniciativa   destinada a elaborar  un  instrumento   que   contenga  todas las  marcas de fuego  utilizadas  durante la  época  virreinal,  incluyendo las pertenecientes a  bibliotecas  particulares. 

En este caso no fue  posible   localizar   información sobre la  marca en ninguna parte. El  impreso en el  que se encuentra es de finales del siglo XVIII  probablemente  perteneció a una  biblioteca  particular en la ciudad de Guanajuato, por desgracia no cuenta con  ex libris. Con la esperanza de recabar alguna información la  publicamos  aquí y  por  supuesto la  ponemos a  disposición del Catálogo Colectivo.


jueves, 26 de mayo de 2011

Subastas Morton. 28 mayo 2011

El próximo sábado 28 de mayo  a las 11:00  horas se llevará   a cabo  la  subasta # 592 de  la  casa  Morton. La  empresa organiza   alrededor de doce  subastas al   año   dedicadas  en exclusiva a libros,  documentos y grabados. Para  esta ocasión    presentan en  su  catálogo  ejemplares   que   no se ven  habitualmente,  destacan algunos de los   impresos mexicanos del XIX que    tradicionalmente han sido  muy   apetecidos por los   bibliófilos nacionales.  Es posible encontrar  una   buena  selección de  libros europeos,   incluso    algunos incunables,  pero   sin lugar  a dudas  la joya del evento es  el Vocabulario en Lengua  Castellana y Mexicana  compuesto por el muy  Venerable Padre Fray Alonso de Molina. La  presencia del  ejemplar   genera gran entusiasmo,  ya  que   los  libros  mexicanos del XVI    muy de vez  en  cuando  se encuentran   en  comercio   y  cuando llegan  a  aparecer generalmente  es en   Estados Unidos  o  Europa. La  composición del catálogo  es una muestra más,  del buen momento por el  que atraviesa  la   bibliofilia, en nuestro país.  Catálogo de la  subasta 


Molina, Alonso de. Vocabulario en Lengva Castellana y Mexicana. México: En casa de Antonio de Espinosa, 1571



Neve y Molina, Luis. Reglas de Orthographia, Diccionario y Arte del Idioma Othomi. México: 1767. 


Lebrixa, Antonio de. Gramática Sobre Lengua Castellana. Salamanca: En el año de 1492. Copia de Incunable Europeo de mitad del S. XVIII.


Piccolomini, Enea Silvio. Epistolarum. Nuremberge: Anthonij Koberger, 1486. 4o. Letras capitulares hechas a mano.


Río, Antonio del. Description of the Ruins of an Anciente City, Discovered near Palenque, in the Kingdom of Guatemala, 1822. 17 láminas




*Las  imágenes que ilustran la entrada   fueron  tomadas de  http://www.mortonsubastas.com
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