jueves 29 de octubre de 2009

Real Cédula para que los individuos de las universidades y colegios no puedan contraer matrimonio sin la real licencia del Vice Patrono.


En 1792 Carlos IV firmó una cédula por medio de la cual se establecieron nuevos requisitos para contraer matrimonio, tales disposiciones se sumaron a las ya existentes, contenidas principalmente en la "Cédula Real y Pragmática Sanción" promulgada por Carlos III,1 La Real Cédula de Carlos IV estaba dirigida exclusivamente a los estudiantes, la razón que justificaba la nueva disposición era evitar que los alumnos truncaran su educación.




El Rey.

Por quanto en carta de veinte y siete de Mayo de mil setecientos ochenta y ocho me hizo presente mi Real Audiencia de esta ciudad de México, con motivo de haver intentado contraher matrimonio el B[achill]er Dn Manuel Esteban Sanchéz de Tagle, colegial en el Real de San Ildefondo de ella, con Doña María Josefa de Barrera y Andonaegui, y haverse opuesto a el su padre el Capitán Don Manuel Esteban Sanches de Tagle . Sería conveniente me dignase extender a aquellos dominios lo resuelto para estos, en punto a que los colegiales que se hallan siguiendo sus estudios, no puedan casarse sin mi Real Licencia por considerarse su extravío perjudicial al Estado, y militar allí la misma razón para que no se verifique sin la del Virrey, como Vicepatrono. He resuelto a consulta de mi Consejo de Indias pleno de tres salas de seis de Noviembre de mil setecientos y noventa, ejecutada en vista de lo expuesto en el asunto por mis dos fiscales, se observe en ella la ley 7a tit. 8, libro 8°. Extendida en la junta del nuevo código cuio tenor a la letra es el siguiente: Estando baxo nuestro Real Patronato y protección Real , las vniversidades, seminarios conciliares, y demás colegios de enseñanza eregidos con autoridad pública en nuestras Yndias y mereciendonos sus Escolares y Alumnos la mas particular atención, para que no desgracien en sus carreras y estudios con perjuicio del Estado y sus propias familias: Ordenamos y Mandamos que los tales alumnos Escolares e Yndividuos de Dichas Vniversidades, Seminarios Conciliares, y demás Colegios, y casas no puedan pasar a contraher esponsales, sin que ademas del asenso paterno , o de quien deba darle según la ley primera de este titulo, tengan las licencias los de los Seminarios Conciliares de los Arzobispos y Obispos y Vicepatronos; y los de las Vniversidades, y demás Colegios , a nuestros Virreyes o Presidentes de las respectivas Audiencias a quienes remitirán las suplicas, o pretensiones por mano de los rectores, con informes de estos , pues para este caso delegamos en los referidos nuestra Real Autoridad todo lo qual se entiende igualmente en las casas y colegios de mugeres que se hallaren baxo de nuestra protección y Patronato Real, y declaramos nulos, y de ningún valor, ni efecto, los esponsales que sin este requisito se contraxesen y que no puedan admitirse juicios ni demandas sobre no cumplimiento en el modo, y forma que prescribe la ley antecedente. Por tanto ordeno a mis Virreyes, Presidentes, Reales Audiencias y Governadores de mis Reynos de las Yndias, Yslas Filipinas, y de Barlovento y ruego y encargo a los muy Reverendos Arzobispos , y Reverendos Obispos de ellas y a sus Provisores y Vicarios generales, guarden, cumplan y executen y hagan guardar cumplir y executar puntualmente lo contenido en la presente ley del nuevo código en la parte que cada uno tocase: que así es mi voluntad Fecha en Aranjuez a onze de junio de mil setecientos noventa y dos = Yo el Rey = Por mandato del Rey Ntro. Señor. Antonio Bentura de Tarranco = Sellado.



La motivos de tal reglamentación no están del todo claros, hay constancia que a partir de 1760 se experimentó una caída en la matrícula de la Universidad 2, y probablemente, la medida estuvo encaminada a combatirla, aunque la razón de más peso podría estar en relación con el enfrentamiento, que a lo largo del virreinato se presentó entre el derecho de patronato y los estatutos universitarios. El rey, encargó el funcionamiento de la universidad al virrey y la Audiencia, por tratase de un patronato el rey tenía la prerrogativa de dictar los estatutos y al mismo tiempo le otorgó a la Real Universidad de México los mismos privilegios que a la de Salamanca dándole la capacidad de gobernarse así misma, gestando de esa manera la larga lucha entre autoridades civiles y eclesiásticas por su control. Este tipo de conflictos eran los primeros en la lista de asuntos por resolver para el despotismo ilustrado, y así lo venían haciendo desde el reinado de Carlos III. A través de la cédula de 1792 se reafirma nuevamente la autoridad del virrey sobre los eclesiásticos y al mismo tiempo sobre la congregación universitaria.


En la parte final del documento encontramos las siguiente anotación:

"Concuerda con la Real Cédula de que va fecha mención y devolví a la secretaría de Camara y Govierno del Y[lustrisi]mo y Rev[erendisi]mo Señor Obispo de esta Diocesis aque me remito, y para que quede su exemplar en este Juzgado de Provisorato. Hice sacar el presente, que es fecha en esta ciudad de Valladolid3 a dos días del mes de Noviembre de mil setecientos noventa y dos años. Siendo Testigos a su saque y correpción. Don Sebastían Vivero, Don José Man[ue]l Barocio, y Don José María de Bucio, vecinos de esta ciudad."


Las cuatro páginas de la cédula forman parte de un tomo facticio en folio, encuadernado en pergamino.


1. Comentada en este espacio el 16/IX/2009.
2. Pavón Romero, Armando. "La población Universitaria" en Marsiske, Renate (coord) La Universidad de México un recorrido histórico de la época colonial al presente. México. UNAM/Plaza y Valdés, 2001
3. Actualmente la ciudad de Morelia.

jueves 22 de octubre de 2009

La Cocinera Poblana ó el libro de las familias.


Hay cosas que uno no puede cambiar, y vale más aceptarlas de una vez. Me gusta la cocina pero sobre todo la comida, soy amigo de las porciones abundantes, de los platos que contienen, carbohidratos, colesterol, trigliceridos, lactosa, picante y todas esas substancias deliciosas que los doctores recomiendan no comer.
Hoy quiero compartir con ustedes un libro al que le tengo un afecto muy especial por dos razones, la primera es que recoge algunas de las recetas fundamentales de la gastronomía mexicana y la segunda es que perteneció a mi abuela. Las anotaciones que hizo se encuentran en todo el libro, algunas de las recetas subrayadas me son muy familiares y recuerdo haberlas disfrutado en su mesa durante mi niñez.



El libro da inicio con un glosario donde esclarece el significado algunos de los términos incluidos comenzando por "abarbetar", continua con la primera de las tres partes de las que se compone el recetario, la cual se denominó "Economía domestica" que es básicamente un compendio de recetas de cocina española y francesa siguiendo la estructura tradicional de los recetarios de su tiempo. Sopas, purés, cocidos ó pucheros, potajes, salsas, carnes, , carnero, ternera, asados, puerco, embuchados, conejo, liebres, caza, aves, huevos legumbres y pescados.



La segunda parte está dedicada a la cocina mexicana, como no podía ser de otra manera, comienza con la receta del mole de guajolote, que es una de las más de cuarenta variedades de moles que menciona, además de los clásicos ( verde, negro poblano, amarillito), aparecen algunos no tan conocidos como el mole de la" Sra. Petronila" o el de "la Nana Chepa".
Continúa con los famosos manchamanteles, chiles de todos tipos y en todos los estilos, tamales, tingas y el repertorio de los platillos más tradicionales. Merece una sección aparte la preparación de la barbacoa de hoyo en pencas de maguey, pulques, curados y bebidas tradicionales como el tepache.
Entre las preparaciones de curados, destaca el llamado "Trigarante" que emulaba los colores de la bandera mexicana, se preparaba con curado de apio (verde) , pulque natural (blanco) y curado de tuna colorada (rojo) servidos en un vaso en ese orden cuidando de no mezclarlos.


La tercera parte esta dedicada a la pastelería, en este apartado se incluyen las siguientes secciones: repostería, dulcería, cajetas, conservas, el arte de botillería , composición de licores y recetas para la elaboración de vinos de frutas. Algunos de los nombres de lo postres parecen sacados de las crónicas de don Artemio del Valle Arizpe como: suspiros de monja, buñuelos de jeringa, manjar real, alegría de la habana, tecoyotes de maíz, torta de piña de virreyes, muéganos de Santa Inés, entre otras que nos permiten recordar las valiosas aportaciones conventuales a nuestra cocina.



Para cumplir con el objetivo de la publicación se agregaron algunas otras secciones como la de Higiene domestica, que ofrecía remedios para las enfermedades más comunes (no sorprende que el primer remedio que aparece sea en contra de la indigestión), prosigue con la manera de preparar algunos medicamentos en casa y la sección de miscelánea, en la que se incluyen formulas de pinturas, barnices, o la mejor manera de limpiar los objetos de azabache.

Finaliza la publicación con la guia de urbanidad en la mesa, un documento que no tiene desperdicio, ya que patentiza la existencia simultánea en la mesa de lo sublime y la barbarie. El editor es muy cuidadoso en no herir la sensibilidad del lector, " Aunque sabemos que todos nuestros lectores se manejan con la mayor educación, incluimos la sección de urbanidad, para que les sirva en la enseñanza de sus pequeños hijos"



La cocinera Poblana utiliza algunos términos de medidas como almud, onza, libra, cuartillo y dracma que nos remontan a la época virreinal confiriendole un carácter arcaico que resulta sencillamente exquisito.
El ejemplar comparte el destino de muchos libros de cocina que han cumplido sobradamente con su encomienda y llevan consigo las heridas de las incontables horas que pasaron en la cocina, la portada se encuentra decolorada, aún asi es posible identificar a la china poblana , con su canasta y un guajolote.




La Cocinera Poblana o el libro de las familias. México, Herrero Hermanos Sucesores,1907,
480 pp.


viernes 9 de octubre de 2009

"El terrible y horroroso combate del 21 de octubre de 1805 entre la escuadra Franco Española y la Inglesa sobre las aguas de Cádiz"




En marzo de 1806 circuló en la Nueva España un grabado dando a conocer de manera detallada el desarrollo de la batalla de Trafalgar, el grabado estaba acompañado por una hoja en la que se ofrecía la explicación que comprende los tres momentos representados.

En la parte superior, la formación original antes de entrar en batalla. En la parte media, la maniobra de Nelson y la respuesta de la escuadra combinada, y en la parte inferior la representación del desarrollo del combate.
Posteriormente ofrece un balance de la batalla y concluye que el resultado fue lo que ahora llamaríamos en términos deportivos un honroso empate.

"Tuvieron los Ingleses la dicha de recibir el refuerzo de esos 5 navíos señalados con el No 5. Sin embargo nada consiguieron sobre nuestras fuerzas , porque desmanteladas como estaban, se batieron de un modo asombroso hasta que el temporal dispersó a unos y a otros"

La realidad, como sabemos resultó muy distinta, existen varios razones que llevaron a ocultar la dimensión de la catástrofe a los novohispanos.

- La Nueva España probablemente era el territorio de la corona, que había contribuido con la mayor aportación de recursos destinados a financiar los más recientes conflictos, según algunos cálculos para la guerra con Gran Bretaña de 1779 a 1783 las remesas del virreinato promediaron 8 millones de pesos anuales, en la de 1796 y 1799, 10 millones al año y para la guerra de 1805 a 1808 se superó la cifra.

- Las costas del país habían sido asoladas desde el siglo XVI por incursiones piratas. No es casual que en algunas poblaciones costeras las palabras inglés y pirata hasta hace muy poco se utilizaran como sinónimos. El resultado adverso de la batalla presagiaba un futuro de constantes amenazas.

- Pero la principal razón nace de lo que en ese entonces era una obviedad, y ahora puede no resultar tan claro, eran nuestras fuerzas las que se había enfrentado a los ingleses, la palabra nuestras como la manejó el autor novohispano, comprendía por igual a vascos, peruanos, catalanes, novohispanos, andaluces, filipinos, valencianos, neogranadinos, castellanos, canarios, neogallegos... es decir agrupaba a una comunidad que tenía casi tres siglos de compartir un destino común.


Detalle.

En el grabado es posible identificar los nombres de algunos navíos que participaron en el combate, como el Montañés, Príncipe de Asturias, y el Santa Ana.
En cuanto a los autores del grabado, en la parte inferior de la lámina se ofrece la siguiente información: Cancelada la delin°, Rea la gra° México a 1806.
La dimensión del grabado es de 30 cm. x 41 cm.

miércoles 30 de septiembre de 2009

Cartelera del Teatro Manuel Doblado. 24 de enero de 1896


A mediados del siglo XIX la ciudad de León Guanajuato se consolidaba como una de las poblaciones más importantes de la república, a su valiosa producción ágricola y pecuaria se sumaba el interés de sus laboriosos pobladores por iniciarse en nuevas actividades, como la industria textil o del calzado, actividades que atrajeron a una gran población y una relativa bonanza en esos agitados años. Por eso, no resulta extraño que la ciudad se convirtiera en visita obligada durante las giras que organizaban por el país las compañías de espectáculos más importantes.

El lugar que tradicionalmente se adaptaba para llevar a cabo las funciones teatrales era la Plaza de Gallos, de la calle de Jamaica, lugar que vió enfrentarse a los mejores galleros de Jalisco, Michoacán y Guanajuato, durante la primera mitad del siglo XIX.
Muy pronto el improvisado escenario se vió rebasado para recibir al creciente público. Para salvar tal inconveniente se inició en 1869 la construcción de un teatro que fuera digno representante de la prosperidad de la ciudad, once años después al concluir la obra, se llevó a cabo la gran inauguración el 15 de septiembre de 1880.
A partir de entonces el Teatro Doblado vivió sus mejores momentos, fue uno de los escenarios que hicieron posible otorgarle una dimensión nacional a la llamada "época de oro", a partir de su inauguración hasta la la primera década del siglo XX se presentaron los cantantes más destacados, de la escena mexicana como Angela Peralta (el ruiseñor mexicano) , Virginia Fábregas, Elisa de la Maza, Pina Penotti, Jaime Nunó, José Vigil y Robles entre otros muchos personajes.


Teatro Manuel Doblado.

Todo este relato viene a cuenta, debido a que localizamos, entre las hojas de un libro, el cartel que daba a conocer la función del viernes 24 de enero de 1896, documento que sabemos representa una parte mínima de la historia del Teatro, pero creemos que no deja de ser un testimonio interesante.

En el cartel aparece como primer numero la novedosa presentación (1) de la "Cavalleria Rusticana", continúa la función con "Coro de Señoras" y finaliza con la popular zarzuela "La Gran Vía"

Sobre los cantantes, se anuncia la presentación de uno de los preferidos por el público, el tenor mexicano José Vigil y Robles, la noticia del frenesí que había provocado su actuación en el Teatro el Principal de la ciudad de México interpretando el papel de Turiduu, era muy conocida en León, y era causa de la creciente expectación.
La responsabilidad de la actuación femenina recayó sobre la cantante italiana Pina Penotti, quien ya había debutado en la ciudad de México, causando gran alboroto entre detractores y partidarios en el Teatro Nacional. su mal español resultó ofensa imperdonable para unos, y para otros su voz era justa compensación. Seguramente cuando llegó a León su pronunciación había mejorado considerablemente.


La parte inferior del cartel nos ofrece información muy interesante que pinta de cuerpo entero el gran conocimiento del empresario, sobre la conservadora sociedad de la Perla del Bajío.



Pina Penotti *

Las dimensiones del cartel son 20 cm. x 60cm.
Verdayes Impresor.
(1) La función inaugural fue el 17 de mayo de 1890 en el Teatro Costanzi en Roma.

Bibliografía.

- González del Castillo, Vicente. Leyendas y Sucedidos Leoneses. León Gto. Imprenta Lumen 1990.
- Gutiérrez Nájera, Manuel. Obras VIII, Crónicas y artículos sobre teatro, VI ( 1893-1895) México UNAM. IIF 1985.

* Fototeca del CITRU

jueves 24 de septiembre de 2009

XXI Feria del libro de antropología e historia en la ciudad de México.



Se ha vuelto costumbre que cada año durante septiembre en la explanada del Museo Nacional de Antropología se den cita, editores y libreros, ofreciendo las obras de su catálogo sobre antropología, arqueología, historia, lingüística, etnología y demás disciplinas afines. Este año, no obstante la difícil situación económica se contó con la presencia de casi cien participantes, quienes ocuparon las 110 casetas disponibles.

La feria no se especializa en libros de ocasión y mucho menos en impresos antiguos, sin embargo para los aficionados a los códices mesoamericanos prehispánicos y postcortesianos, el evento se convierte en una de las mejores ocasiones para conseguir la pieza deseada.










El mercado de los códices es muy peculiar, ya que todos son piezas únicas y la mayoría se encuentran fuera del mercado, la única opción viable para la mayoría de los interesados, estudiantes, investigadores y coleccionistas es conseguir una edición facsimilar.
Existen una gran variedad de ediciones: antiguas , modernas, nacionales, extranjeras, algunas muy caras y otras no tanto, pero todas comparten un rasgo en común, fueron editados en tiradas muy cortas.
Se encuentran desde fotocopias tomadas furtivamente, hasta reproducciones que utilizan papel amate, piel de venado o fibra de maguey, cambian de dueño con gran frecuencia y no es raro que se recurra al trueque para hacerse de un ejemplar.


Todos los años se cuenta con un invitado especial, en esta ocasión tocó el turno de Cataluña, cuya presencia inundó todos los espacios del museo, se adecuó un lugar denominado pabellón Cataluña en el que la Universitat Autónoma de Barcelona, Universitat de les illes Balears, y el Institut Catalá de Arqueologia Classica, dieron a conocer su oferta editorial. Como complemento se organizó una exposición denominada "1000 libros "que incluye una muestra de impresos sobre arqueología e historia editados en Cataluña desde inicios del siglo XX hasta la actualidad, una vez concluida la exposición, la totalidad de los ejemplares serán donados al acervo de la B.N.A.H.




Ex libris de Bosh Gimpera.

En la entrada del museo se montó una exposición con algunos libros impresos en Barcelona que forman parte del fondo reservado de la biblioteca, también se incluyó un espacio en donde se presentan las primeras ediciones, fotografías y algunos efectos personales de uno de los catalanes más queridos por la institución Pedro Bosh Gimpera


La feria se encontrará abierta hasta el 27 de septiembre, y como siempre, cuenta con actividades académicas muy atractivas. (Esperamos con particular interés la conferencia "Los órganos de la catedral de la ciudad de México") vale la pena visitarla.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Real Cédula y Pragmática Sanción sobre asuntos de matrimonios y otras que al mismo intento se han librado.

En esta oportunidad presentamos un manuscrito que consta de tres documentos íntimamente relacionados. La Pragmática real de 1776 promulgada por Carlos III en torno al matrimonio, las adecuaciones de la misma para los territorios americanos promulgada en la Nueva España en abril de 1778 y el reglamento sobre matrimonios hecho por la Real Audiencia de México el 18 de agosto de 1779.

La Real Cédula de 1776 estableció que las personas menores de 25 años tenían la obligación de pedir consejo y obtener consentimiento de los padres para contraer matrimonio, con el fin de evitar que se llevaran a cabo matrimonios "desiguales", va dirigida en un principio a los súbditos europeos y su aplicación es de carácter general.

"Que esta obligación comprende desde la más altas clases de estado sin excepción alguna hasta las más comunes del pueblo"

La cédula contiene diversas sanciones a las que se hacían acreedoras las personas que no cumplieran con las disposiciones, no deja de sorprender la severidad de las mismas.

"Si llegase a celebrarse el matrimonio sin el debido consentimiento los que contraen matrimonio, como los hijos y descendencia, quedan inhabiles y privados de todos los efectos civiles, como son el derecho a pedir dote, o legitimar y suceder como herederos forzosos y necesarios en los bienes libres que pudieran corresponderles como herencia de sus padres y abuelos a cuyo respeto y obediencia faltaron"


En 1778 la aplicación de la Real Cédula se extendió a los dominios americanos.

" Teniendo presente que los mismos y mayores perjudiciales efectos se causan de este abuso en mis reynos y dominios de las Indias por su extensión, diversidad de clases y castas de sus habitantes y por varias causas que no concurren en España, dio motivos a que los M.R.P. del Concilio IV provincial mexicano, tratasen en él este importante asunto con la mayor circunspección y diligencia."

" Que los obispos no permitan que se contraigan matrimonios de iguales contra la voluntad de los padres ni los protejan ni amparen dispensándoles las proclamas , que tampoco consientan los párrocos sin darles parte , saquen de las casas de los padres a las hijas para depositarlas y casarlas"

Se le llamó "deposito" al recurso utilizado desde el siglo XVI en la Nueva España, por medio del cual los religiosos ayudaban a las parejas que pretendían casarse en contra de la voluntad paterna, los religiosos a solicitud de los contrayentes acudían al domicilio de la joven, la llevaban a un convento para "depositarla" por unos cuantos días y finalmente los casaban, cualquier obstrucción a tal acción, implicaba la ex comunion, ni siquiera la autoridad del virrey podía evitar que se realizara el matrimonio.

Un aspecto que merece la pena mencionar, es que la cédula establece que en el caso de los caciques y nobles indios, se apliquen las mismas disposiciones que para la nobleza española, es decir la obligación de contar con la aprobación del monarca.








Las adiciones de 1778 establecían en su articulo octavo la posibilidad de que las reales audiencias de los virreinatos realizaran las modificaciones que les parecieran pertinentes.

Las sugerencias realizadas por la Real Audiencia de México se integraron a las presentadas por Carlos III en 1778 y terminaron por darle forma definitiva al reglamento de 1779.

Los agregados más importantes fueron los siguientes:

- La real pragmática no aplica a los mulatos, negros, lobos, e individuos de castas y razas semejantes.*
- Entre las castas excluidas no se debía considerar a mestizos ni castizos.
- Para prevenir que se lleven matrimonios desiguales, que a los mulatos, negros, lobos y demás se les prohiba habitar en los pueblos de indios y que se impida su matrimonio, con la finalidad de que los descendientes no pierdan los privilegios que resultan exclusivos de los indios.
- Los rectores de los colegios tienen la obligación, cuando sepan o sospechen que alguno de los estudiantes intentan contraer matrimonio lo noticien a sus padres o tutores.

Algunos de los puntos que se pueden sacar en claro de tales disposiciones son:

La desigualdad social en España, en América se transforma en desigualdad racial.

La primera implicación que tiene tal disposición es que para efectos matrimoniales todos los españoles que habitaban América, europeos, criollos, nobles o plebeyos se consideran iguales.

En el papel, los matrimonios entre españoles e indios unían a pares raciales (aunque tal situación no correspondía a la realidad)

Las uniones que estaban prohibidas eran las de españoles con negros, o de indios con negros, bajo los cánones culturales novohispanos la ultima posición social la ocupaban los negros y sus descendientes, el estigma de la esclavitud asociado con el origen africano no desaparecía.

Se ha comentado que el verdadero fin que perseguía Carlos III con la Pragmática sanción , no era favorecer la autoridad paterna sobre los matrimonios, sino terminar con la exclusiva jurisdicción que históricamente le había correspondido a la iglesia en la Nueva España desde el siglo XVI sobre los asuntos matrimoniales, tal acción se entendió como una disposición más destinada a minar el poder de la iglesia.

Los documentos que presentamos son un buen reflejo de la manera en que se conformaba la sociedad novohispana, son hechos del pasado, que aún son dificiles de abordar en el presente, por que desafortunadamente muchos de aquellos prejuicios no han sido totalmente superados, el conocimiento de los hechos puede ser un elemento importante para comprender la complejidad de la sociedad mexicana en la actualidad.


El manuscrito es de origen novohispano, aunque no tiene fecha podemos presumir que fue escrito a finales del siglo XVIII, consta de 1 hoja blanca, portada, 25 hojas sin numerar. El formato es 4° mayor, los dos primeros documentos son obra de un mismo escribano, contienen algunas anotaciones al margen y un sello que funciona como ex-libris. Un hecho que resulta extraño es que las fechas escritas en la portada no corrresponden a las mencionadas en los documentos.

*Para entender las diferentes denominaciónes utilizadas que describen el mosaico racial novohispano, presentamos una pequeña guia de las que se utilizaron durante la época en que se realizó el manuscrito.

1. Mestizo hijo de español e india
2. Castizo hijo de español y mestiza
3. Español hijo de castizo y española
4. Mulato hijo de español y negra.
5. Morisco hijo de mulata y español.
6. Albino hijo de español y morisca.
7. Salta para atrás hijo de español y albina
8. Lobo hijo de indio y negra
9. Coyote hijo de indio y mestiza
10. Chino hijo de lobo y negra.
11.Cambujo hijo de chino e india
12. Detente en el aire hijo de cambujo e india
13. No te entiendo hijo de detente en el aire con mulata.
14. Barcino hijo de de no te entiendo e india
15. Calpamulato hijo de barcino y cambuja.

Bibliografía.

Seed, Patricia. Amar, honrar y obedecer en el México colonial . Conflictos en torno a la elección matrimonial, 1574-1821. C.N.C.A. México. 1991. 296 pp.

miércoles 9 de septiembre de 2009

75 Aniversario del Fondo de Cultura Económica.


Este mes el Fondo de Cultura Económica celebra sus primeros 75 años de existencia, con tal motivo me uno al festejo del acontecimiento, desde mi relación con la empresa, que es exclusivamente la de un lector, vínculo que sin lugar a dudas es uno de los mas cercanos que se puede tener con una editorial. Editar libros durante 75 años, entre muchas otras cosas, implica que para la mayoría de nosotros las librerías del Fondo y sus libros han sido una presencia permanente a lo largo de nuestra vida.
No fueron pocos los libros que figuraron entre las lecturas asignadas en primaria o secundaria editados por el Fondo, en especial algunos pertenecientes a la Colección Popular, Breviarios y las Lecturas Mexicanas, quién no leyó el Popol Vuh, las obras de Juan José Arreola, Carlos Fuentes, Octavio Paz y muchos otros escritores del siglo XX en sus libros.


El Fondo de Cultura Económica ha demostrado a lo largo del tiempo, que la cantidad y la calidad no siempre están reñidas, ofreciéndonos algunos de los libros más bellos producidos en México durante el siglo XX.
Un buen ejemplo sería: la primera edición de Los Antiguos Mexicanos a través de sus crónicas y cantares. de León Portilla un libro hermoso en todos los sentidos.

Algunos otros, con el paso del tiempo se han convertido en verdaderos tesoros, objetos de búsqueda por incansables bibliófilos, el ejemplo más emblemático es sin lugar a dudas la primera edición de Pedro Páramo (1955), es sueño recurrente encontrarse con un ejemplar de la obra de Rulfo , ya sea en una biblioteca de remate , en un tianguis o simplemente chachareando.


Debido una desviación profesional no puedo dejar de hacer una mención sobre la colección de "Historia", conjunto que nos ha permitido disfrutar de algunos de los más destacados autores, Marc Auge, Braudel, Aveny, Bataillon, Ibn Jaldún son solamente algunos de los muchos escritores que podemos encontrar en la colección, vale la pena mencionar que muchas de las obras son las primeras traducciones al castellano.

En lo que toca a libros sobre libros, la editorial se ha preocupado por ofrecer un selecto repertorio, del que mencionamos algunos ejemplos:

-Febvre, Lucien y JeanMartín, Henri. La aparición del libro.

-Fernández del Castillo, Francisco. Libros y libreros en el siglo XVI.

-Garcia Icazbalceta, Joaquín. Bibliografía Mexicana del Siglo XVI.

-Illich, Ivan. En el viñedo del texto. Etología de la lectura: un comentario al "Didascalicon" de Hugo de San Victor.

-Lafaye, Jacques. Albores de la imprenta. El libro en España, Portugal y sus posesiones de ultramar (siglos XVI y XVII)

-Leonard, Irving Albert. Los libros del conquistador

-Tovar deTeresa, Guillermo. Bibliografía novohispana de arte.

Hacemos votos para que perdure la encomiable labor del F.C.E., que permanezca en manos de personas amantes de los libros y que se incremente su catálogo de más de 9000 títulos publicados, deseamos que nunca más sea utilizado como botín político y no se vuelva a convertir en refugio de expresidentes de funesta memoria.


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