viernes, 23 de diciembre de 2011

Feliz Navidad 2011


Del  16 al  24 de diciembre se  lleva  a cabo, la celebración de las  tradicionales posadas. El momento   culminante  de la   reunión es  cuando los  asistentes se dividen en dos  grupos: uno que  sale  a la calle  a pedir   posada, y  otro que permanece  en el  domicilio  para  recibirlos.  A  cada  una  de las personas  se le proporciona una  vela y  una hojita   con  los   versos  que se van a   cantar dependiendo del lugar en  que se encuentren. El uso de estas    hojitas es una  añeja  costumbre,   han sido impresas desde  el siglo XIX  y   su elaboración  continúa hasta  la  actualidad. La mayoría de  ellas  terminan  por ser  desechadas al  final de la  jornada.  El próximo  año  se  adquirirán nuevas,  junto  con   todo lo necesario para  la   fiesta.

 Con motivo de la   celebración   navideña, deseo compartir  con    todas las  personas que  se toman la molestia  de  visitar este  espacio,  uno   de estos papeles proveniente de la célebre  imprenta de Antonio  Vanegas  Arroyo,  ilustrado   por Jóse Guadalupe  Posadas. 








Con el tiempo las  posadas  han experimentado algunas   transformaciones, que les  han  permitido adaptarse mejor  a los nuevos  tiempos, sin embargo conservan gran parte de  su esencia original ,  numerosos  ecos,  pidiendo y   ofreciendo   posada se  siguen escuchando en las calles de  esta interminable  ciudad.  



¡ Feliz  Navidad !


 México, Imprenta de Vanegas Arroyo.  ca.  1900. 40 x 20 cm. 1 h. impresa por  ambos lados, uno  en  tinta  negra y el otro en tinta  roja, doblada tres  veces  de manera horizontal  y una    vertical,   dando  como resultado un  cuadernito de  seis  hojas

sábado, 17 de diciembre de 2011

Impresiones de un zuavo en México 1857. Dr. Julius Schiving.

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Hace medio siglo el  bibliófilo mexicano Roberto  Valles  Martínez se dio a  la  tarea de  publicar un  conjunto  de dibujos que  representaban  escenas ocurridas en nuestro país alrededor de  1857. Los  documentos  venían  acompañados de   algunas  hojas  manuscritas  que  permitieron establecer  que  las  obras fueron  realizadas por el   médico  suizo Julius  Schiving,  quien  viajó a México para  ejercer   su  profesión.  La  intervención  francesa  se  le presentó  como una excelente  oportunidad  para  consolidar su posición,  convirtiéndose  en   colaborador del  Segundo Imperio. Es probable  que  con   la  derrota   y  fusilamiento de  Maximiliano, Julius  Shiving   retornara a  Europa  llevando con él  sus  preciados papeles.  Con el paso del  tiempo el Dr.  Shiving obsequió  los  dibujos  a su  nieto,   no se  sabe  que  circunstancias  mediaron para que  una  parte de ellos  fueran  a parar   a una librería  en  los  Estados Unidos  donde   los  adquirió el Sr.  Roberto Valles.

El álbum  fue  denominado por el editor   Impresiones  de un zuavo,   aludiendo a la  cercanía del   suizo  con  el  ejército  francés. La  imagen que  aparece en  la portada, proviene  del  dibujo en   que se observa  a  una partida de militares desplazándose (2). Entre los  personajes que  aparecen  fue  seleccionado  el  que  aparece ataviado  con el típico uniforme de   zuavo,  creando de esa  manera  un   fuerte  nexo entre   el  título y la portada.  Algunos de las obras cuentan  con   anotaciones  que  permiten identificar   el lugar  y la  fecha  como  el  que representa la trajinera  (3)  situándola  en   Santa Anita en  Junio  [18]59.  Hay  algunas representaciones de expresiones populares, lugares tradicionales   y en especial  de actividades de  enorme  arraigo, tradición y  belleza  como la música, el  baile, la  tauromaquia   y la  charrería. 



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En la  actualidad   las posibilidades brindadas por las nuevas tecnologías para  difundir  cualquier información de manera  fácil y  gratuita, nos hacen  olvidar  que hasta  hace no muchos  años, sólo un  gesto de verdadera  filantropía  permitía  hacerlo posible. Al   tomar  la  decisión de editar  un  documento  considerado valioso,  todos los  detalles se vuelven   importantes,  bajo esas condiciones cualquier tirada por más corta que  sea,   implica    hacer un  gasto  importante de  dinero, y  una  inversión considerable de  tiempo. De acuerdo  a la información  disponible,  se  sabe,  que  no  fue la primera vez   que se lanzó  en esta aventura, ya  con  anterioridad    don  Roberto  Valles Martínez  en compañía del  bibliófilo  Florencio  Gavito  editaron   de manera  facsimilar  la Doctrina y enseñanza de la lengua  mazahua ... de  Diego Nájera de Yanguas, libro del  que se  conocen tan sólo  cuatro ejemplares y no  todos  completos, *
 Este  tipo de acciones merecen el mayor reconocimiento,  nuestro agradecimiento y nos  sirven para recordar   que la  preservación de  libros y documentos  sin acompañarlos  de su  difusión, es una actividad poco  útíl.


Impresiones   de un  Zuavo, en México 1857.  Dr. Julius  Shiving, Edición y Prólogo de Roberto Valles  Martínez, México,  Microprotecsa 1961  27 x 36 cm. Ejemplar  # 58.

* De  esa  edición se tiraron 120  ejemplares,  veinte en papel  Hammermill y  cien  en papel Biblos. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

Librería Letrán




De   vez  en cuando  aprovecho las  mañanas de los  domingos para  acudir   al mercado de  antigüedades que  se pone  los  fines  de  semana en el  jardín Dr. Ignacio  Chávez  ubicado sobre   avenida Cuauhtémoc.  En  una  de las  acostumbradas visitas localicé  entre  un montoncito de papeles  el catálogo de una librería que me  pareció  muy  atractivo.  Recurrí de inmediato a las obras disponibles sobre las librerías en la  ciudad de México  para  obtener  alguna  información  sobre el establecimiento,  desafortunadamente la Librería Letrán no se  encontraba  en  ellas.

La duda  permaneció  hasta que  tiempo después  caminando por el  Eje Central,  nombre  con el  que  ahora se conoce a la  antigua Avenida  de San Juan de Letrán aproveché  para  dar un  pequeño  reconocimiento a lo  que  fuera   el número ocho . Me  resultó  imposible  identificar algún  vestigio del hermoso local que  aparece  fotografíado en el  catálogo, pero al otro lado de  la  avenida en el  número  cinco  estaba  una de las librería de Cristal, que  forma parte del  grupo  Noriega  y  se denomina  sucursal Letrán.  Ni tardo  ni perezoso  atravesé la  calle   y   pregunté a los  dependientes  si  el establecimiento tenía alguna  relación  con  la antigua Librería Letrán. Uno de ellos me pidió   que  esperara,  tomó el teléfono   y  trás  una  breve  charla quedó concertada  la  cita. Unos  días  después   el Sr.  Carlos  Noriega,   tuvo la   gentileza de    recibirme  y contarme  la historia del  establecimiento que  perteneció a  sus  hermanos.


Vista  general de la librería.

Todo  comenzó a finales de los  años  treinta  cuando se les comunicó a los  señores  Noriega  que  el   local   que  ocupaba su  zapatería     tendría  que ser  cerrado temporalmente  mientras  se  realizaba la construcción del pasaje  Savoy, vía   comercial que  serviría para  comunicar  a San Juan de Letrán con la  calle  16 de septiembre. Durante  el tiempo   que duró la  remodelación, se  tomó la  decisión de  cambiar de giro, los  hermanos Noriega  no  estaban  seguros  sobre la nueva  actividad a  que se  dedicarían, lo único de   lo que estaban  ciertos,  era  que  no continuaría  siendo zapatería. Camisería, pastelería fueron algunas de las opciones que se  pusieron en la mesa,   pero  finalmente  la decisión  fue  poner una librería. De esa  manera   en  1940 abrió  sus  puertas.

El momento  fue muy  propicio, las   campañas  de alfabetización, así  como el aumento de la  escolaridad  habían  incrementado  el   número de lectores    potenciales, y la industria  editorial  experimentaba  gran auge como producto de la  demanda e  impulsado  por  el establecimiento de  escritores, ilustradores y  editores que  llegaron   con la  emigración  republicana.  Los  estragos  provocados por la Segunda  Guerra  Mundial en  el  comercio  trasatlántico,  así  como   la  situación  política   repercutían en la  disponibilidad  de libros  que  habitualmente procedían  de  España. 

Una  de las alternativas  en ese  momento  fue  ir a buscar los  libros  que  hacían  falta a Argentina.
"Mi  hermano  Pepe conoció a don  Pedro García  dueño de la librería y editorial El   Ateneo, desde el momento en que se  conocieron se cayeron muy  bien,  don  Pedro    le otorgó  crédito para  la adquisición de libros,  fue  así que  comenzamos  con  la importación de   libros desde  Argentina."
 En el   catálogo de  1944 además de las  producciones nacionales se pueden  encontrar  una  cantidad  considerable  de sellos  argentinos  entre otros  Colección Austral, Editorial  Sudamericana y Ediciones  Anaconda. 
El establecimiento  ofrecía para  ese  año más de  1500  títulos  con un rango de precios que oscilaba desde $1.50 que  costaban   las  biografías de Zweig,    hasta   los  $450.00  por las  obras  completas de Pérez Galdós  de  Editorial Aguilar.  Con el paso del  tiempo    la librería  comenzó a  editar  sus  propios    libros. 

En las siguientes décadas, el pasaje  Savoy , junto a los comercios  que  albergaba,  (Cinelandia, Camisería  Rio,  Los Tranvías etc. ) vivieron  su  época  dorada. Lamentablemente la  zona sufrió    un  paulatino  deterioro. La  librería junto  a la mayoría de los  negocios  que le  dieron renombre al pasaje,   desaparecieron para  siempre.  En la  actualidad   quedan  muy  pocas huellas,  de aquellos  tiempos.  


Aparador  central.










Entrada lateral.                               Entrada principal.   

Inspirado en  el  negocio de  sus  hermanos, Carlos Noriega  abrió en  el año  1946 la Librería Bellas  Artes, negocio especializado en libros técnicos  y  científicos.   Muchos  de ellos solamente  disponibles   en inglés y   a  un alto  precio, situación  que lo  llevó a  la idea de crear  una editorial  que pusiera en español y al  alcance  del lector  mexicano los  textos con los   últimos  avances.
  Dos  cadenas de   librerías y 7000  títulos publicados por  el  Grupo Noriega   Editores,  son   el  resultado de la  aventura  editorial que  emprendió la  familia Noriega   hace   70  años,  teniendo  como  germen inicial  el  establecimiento de la olvidada  Librería Letrán.



Catálogo  General Libreria  Lerán, México , 1944.  96 pp.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Agradecimiento a los libros, Stefan Zweig.

No  fueron muchos los  ejemplares   de la  Editorial  Juventud  de  Barcelona  que  a finales  de los treinta llegaron, con las  primeras  traducciones al español  de la obra de  Zweig,  pero   ese  primer  encuentro  fue más  que  suficiente  para  crear  una  verdadera  legión de fieles  seguidores en nuestro pais.  Un  par de años más tarde, ya era  posible observar en las flamante vitrinas  de la  Librería  Letrán casi  todos sus  títulos, ahora  procedían   de la  Editorial Juventud  en  Buenos   Aire. Entre  ellos se exhibía    una solitaria   edición mexicana de María  Antonieta,  probablemente el primer   libro de  Zweig  impreso en  nuestro  país.
A partir de esa  edición  hemos disfrutado la  abundante  obra del  escritor austriaco en numerosos  sellos  editoriales  mexicanos. Recuerdo con especial  agrado  los  ejemplares  de  la  editorial Diana que en  su  inconfundible presentación  en  8°,  pasta  dura  color  rojo, fueron  los  que nos  permitieron a  incontables lectores conocer su obra.

Hoy  que  se cumple el 130  aniversario del  nacimiento del  escritor, quiero celebrar la ocasión recordando el  enorme cariño que sentía por los libros  y  que plasma  de  manera envidiable en su agradecimiento a los libros:




"Aquí  están, resignados y  callados. No  instan, no llaman, no piden. En su  estante están, y  esperan,  silenciosos. Una somnolencia parece  envolverlos, y, sin  embargo, de cada  uno  de  ellos  mira  un nombre  como un  ojo  abierto. Al acariciarlos  con la  vista, con  las  manos no nos llaman  suplicando,   no  se dan importancia. Están  esperando  que nos entreguemos a  ellos; solamente  entonces se  ofrecen. Primero,  tranquilidad alrededor de nosotros,  tranquilidad  en nosotros, luego  estamos dispuestos para ellos: una  noche al regreso  del  camino  fatigoso;  un mediodía, cansados de  los  hombres; una mañana  nublada que se  abre entre sueños  visionarios. Deseamos platicar con  alguien  y  sin  embargo estar  solos. Deseamos  soñar,  pero  con  música. Con  el  gusto epicúreo anticipado  de  la dulce prueba, nos acercamos  a la  biblioteca: cien  ojos, cien nombres clavan  la  vista  en nuestra  mirada escudriñadora,  silenciosos  y  pacientes, como las esclavas de un  serrallo  en  su  dueño, esperando con  devoción la llamada,  y  felices  de ser  elegidos, de ser  gozados . Y de hallar  luego, como cuando  el  dedo pasa  tanteando sobre las teclas del piano, el  sonido  exacto  de   la melodía  interior: flexible se  sujeta a la mano este  ser  blanco, taciturno, este violín  silencioso del  que  emanan  todas  las  voces de Dios. Lo abrimos, leemos un  renglón,  un  verso:  pero  no  suena  en consonancia con la hora. Desilusionados, casi  sin  delicadeza, lo  devolvemos  a su  sitio. Hasta  que  encontramos el presentido, el propio, el  justo en el mundo. Y  de repente  sentimos  como un abrazo, el  aliento se  une  a otro aliento, como  si tuviéramos al  lado el  cuerpo cálido, desnudo  de una  mujer. Y al  acercar a  la  lámpara este   libro  finalmente  escogido,  se  abrasa  como por  un  fuego  interno. La magia  ha  obrado; fantasmagorías suben desde las  suaves  nubes del sueño. Calles  y  avenidas se  abren de par en par, y  extrañas lejanías recogen el  sentimiento que se  va  extinguiendo.
Un  reloj  hace  oír  su  tic-tac,  no  se  sabe dónde. Pero  no  alcanza hasta  este tiempo  ya  escapado  a sí mismo.  Aquí  las  horas  se  miden con  otro  compás. Tenemos  aquí los  libros  que  transcurrieron  muchos  siglos  antes de  que sus palabras nacieran en nuestros labios: tenemos  aquí, libros  jóvenes,  nacidos solamente  ayer, engendrados solamente  ayer  por la perturbación  y el  capricho de un  niño imberbe: pero  hablan una lengua mágica;  tanto el uno  como el otro  elevan, meciendo y  ondeando, nuestro  aliento. Y emocionando,  consuelan simultáneamente; seduciendo, apaciguan los  sentidos  abiertos. Y paulatinamente nos  sumergimos, nosotros mismos, en  ellos  siendo  absorbidos  por  el  reposo  y la contemplación , por el  sereno  vuelo  de sus melodías , por  un  mundo más allá  de  nuestro  mundo
¡Qué   horas  más  puras pasamos  alejados del  tumulto  terrenal! ¡Libros,  compañeros  fieles,  silenciosos:  como  agradecer  su perpetua  compañía, el eterno aliento e infinito  estímulo de  su  presencia!  En los lúgubres días de la  soledad del alma;  en  hospitales  y  campamentos de guerra, en prisiones y  lechos de  dolor;  en  otras  partes, siempre  despiertos,  han  procurado  sueños  al  hombre  y  un poco  de consuelo  y  serenidad  en la  inquietud  y  el  martirio.  Siempre , clementes  imanes de Dios,  han conseguido elevar  el alma,  cuando se  hallaba sepultada  en la  banalidad ,  hasta su propio elemento; siempre, en nuestra  noche, nos  han  abierto en lejanía  el  cielo  abierto.
Pequeñísimos  trozos de  lo infinito, están  instalados silenciosamente en  el interior de nuestro  hogar. Pero  cuando  los  libera la  mano, cuando  vibra su  corazón,  entonces  rompen invisiblemente  sus   cárceles triviales, y  su palabra  nos  eleva, como en un  vehículo  fogoso, desde la  nada  a la  eternidad."


Zweig Stefan. La  pasión  creadora.  México.  CNCA  Cien del mundo.  1994.
Traducción de Alfredo Cahn.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Defensa que por sí mismo produce el general de división Bernardo Reyes. 1912


Prisionero por  más  de  un año en  lo  que  fuera  el    antiguo  convento de Santiago  Tlatelolco  el  general  Bernardo Reyes  dedicó parte   de  su  tiempo  tras las rejas, a   redactar  lo  que  sería  su defensa en  contra  de los  cargos  fincados  por  levantarse en  armas  en contra del   gobierno de Madero. La   espera de una sentencia  que no llegaba,   aunada  a un  indulto  que   dejaba  poco espacio al  honor,  le  generó una  incertidumbre  que  resultaba más letal  que la  misma pena  capital a la  que sería  sometido si se  encontraba culpable .

 El  general Reyes desde el principio   aclara  que el  documento trasciende el  ámbito  judicial,  no se trata  de una   una  defensa  legal, por  que sabe,  que  ante las  leyes   es  culpable,  tampoco   busca  el perdón,  el perdón se pide  cuando existe la  convicción de  que se  actuó  mal,  y ese  no  era  el  caso. Por medio de su escrito desea  poner en relieve  su larga  y exitosa carrera militar,  quiere   que  se    valore  su  actuación como  funcionario gubernamental,  como  administrador,   pero especialmente    como  gobernador  de  Nuevo León.  Reafirma   una  vez  más su inagotable lealtad  a Porfirio  Díaz, aclara  que las  desgracias  que  sufrió  se  debieron  al  circulo  de  "científicos " que   rodeaban   a  don Porfirio.

Al abordar la    sublevación,  dedicó muy  poco  espacio  en  exponer  las  razones que lo  llevaron  a  alzarse  contra  Madero,  asume   que  no  hace  falta  abundar sobre  el tema, y  que  la impresión  personal   que  tenía  sobre la ineptitud de Madero era  generalizada,  - en su  opinión-   el país se le estaba desmoronando entre  las manos y  el  golpe  era la   única manera  de   evitar el desastre.   La  verdadera  preocupación fue   exponer las  causas  que   hicieron  fallar la  revuelta,  el  fracaso  se relacionó  directamente  a la intervención   del gobierno de   Estados Unidos,  denuncia la   persecusión  que   sufrieron   sus  seguidores en el  vecino del norte  mientras  adquirían  armas,  el  decomiso de las mismas  y  el  encarcelamiento    en la  ciudad de  San Antonio. Le  extraña   la  actuación del  gobierno estadounidense sobre todo  que cuando  se trató de  derrocar al  gobierno de  Díaz, fueron más  que  complacientes con  los  conspiradores.    La explicación  que ofrece ante ese  doble  comportamiento,  es  que  a  EEUU  siempre le  ha  convenido tener un vecino  con   gobierno débil.


 

Bernardo  Reyes Ogazón *





Unos  meses   después de haber publicado  su Defensa,  el  9 de  febrero  de  1913, se presentó    un  nuevo levantamiento en contra de Madero,  una  de las primeras  acciones de los  generales sublevados   fue ordenar  la liberación  de Bernardo  Reyes, libre de la prisión   se une  a los  rebeldes  para   dirigirse a Palacio  Nacional con la intención de tomarlo. El   primero en morir por la metralla de los  defensores  fue Bernardo Reyes.
El  general  estaba consiente  que  levantarse en contra del  gobierno maderista   había sido  un  suicido político,   lo  que  trató  de  evitar  con  este  libro, es  que el  suicido  político se  conviertiera también  en su  muerte  histórica.


Reyes, Bernardo.  Defensa  que por si mismo produce el C.  General de División Bernardo  Reyes. México. Imprenta  Lacaud, Fotograbado y Linotipia. 1912, 50 pp.
* Bernardo Reyes. A  Costilla, 1892. oleo sobre  tela. Capilla  Alfonsina, Conaculta

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Relación de los Méritos y Servicios de Don Joseph Nicolás de Larragoiti 1784


Grave  preocupación,  problema   de  solución  temporal,   es  y  ha sido la  obtención de  un  buen  empleo.  Especialmente  en   estos  tiempos  en los  que parecen  cumplirse  los  funestos pronósticos  que  hiciera Vivian  Forrester    hace  algunos lustros cuando   afirmó  que:   "hay algo peor  que  ser  explotado,  es ni siquiera ser  explotado".  Por  eso en un escenario   cada  vez   más  complejo, todos   los  recursos que  ayuden a conseguir el mejor trabajo posible, deben de ser  utilizados  al máximo, entre ellos,  realizar un  buen  curriculum  vitae  ocupa un lugar   fundamental

La  práctica de poner por escrito  nuestras  virtudes y omitir  nuestros defectos es añeja y  tiene como  antecedente  la  elaboración de  las  Relaciones de Méritos.   El  vinculo entre ambos  documentos  queda  de manifiesto  bajo el  hecho,  que en  algunos  sitios de  hispanoamérica  se sigue  utilizando  el  término de Relación de Meritos  para  referirse al  C.V. Las  Relaciones  son listados  pormenorizados   de la experiencia  y  capacidades que  el candidato a  un  puesto   consideraba de    valía   para   ser  tomadas en  cuenta  a la  hora  de  decidir  la  asignación de un  empleo. Se  incluye  el lugar de nacimiento, la  preparación  académica  junto a las  distinciones  otorgadas  durante el proceso,  los  cargos ocupados  y la  manera  en que  fueron  desempeñados;  así como  los   servicios prestados a  la  corona,  y un  dato de    especial importancia  en  esos  tiempos   el nombre de  padres y  abuelos.





Nicolás  Larragoiti imprimió por lo menos en dos ocasiones su Relación de Meritos.  La  primera   fue mencionada  por José  Toribio Medina  en la Historia  de la Imprenta en México,   en donde describe  un  ejemplar   que localizó en el  Archivo de Indias  (4°, 8 pp. s/f  impreso en México  1778)  (1) Medina 5882.  La  segunda,  que  presento  ahora,   comparte el  formato, pero  tiene  sólo   6 pp. numeradas y  el año de  impresión  es  1784. Aunque  carece de pie, fue  posible determinar  la fecha  de impresión ,   ya  que  en dos  ocasiones la frase  "presente año"  fue modificada  por  1784.  Cuenta  con  algunos  renglones  manuscritos destinados a   actualizar el documento  hasta  el año  de   1789,  con la  finalidad de  utilizarlo de nueva cuenta   para concursar  y  obtener  por  otro   periodo  la cátedra de Clementinas (2)

Estas relaciones eran  enviadas  a alguna de las numerosas  instancias del    aparato administrativo imperial  Muchas de ellas  se realizaron de manera  manuscrita. aunque por el  número de  copias  que era necesario dejar en  cada  uno de los sitios correspondientes,  las  personas  que  tenían la posibilidad optaban por   mandarlas  a    imprimir.






"Que asi mismo le  nombró su Excelentísima e Ilustrísima su  Abogado  consultor de camara y  le  ha fiado otros  encargos  y  comisiones  que  ha  desempeñado a  su  satisfacción.
Que  el  26 de Octubre de 1784 adjudicó la cátedra de Clementinas  con  todos los votos  y  tomó  posesión 6 de  noviembre de aquel año,  y habiendo servido hasta  igual del mismo mes de 88, y  puestos  edictos para  nueva oposición, por  haberse  cumplido el  cuadrienio,  ha  leido  con termino al  24  y  cumplido  con las demás leyes de opositor.
México 12  de  enero de  1789
Diego Porradas  S[ecreta]rio. "

Nicolás Larragoiti es el claro ejemplo del clérigo criollo  ilustrado, perteneció a un  grupo  cuya  actuación resulta  fundamental en los acontecimientos históricos  con los que  inició el   siglo XIX.  Nació en la  villa de   San Miguel el  Grande  (San Miguel de Allende Gto.) fue  hijo de D.  Francisco Antonio de Larragoiti  Acibay regidor y alcalde de San Miguel y de Anna  María de Jáuregui  Rosales. Realizó  sus primeros  estudios en el  colegio de San Francisco en San Miguel, Ingresó  al seminario de San Ildefonso en  1763 ese mismo año obtuvo grado de  bachiller  por la  Real Universidad, se recibió de abogado  fue   doctor en  ambos derechos por la universidad  y catedrático en ellas , sustituto y propietario de leyes y  cánones hasta  jubilarse en la prima de esta facultad ;  fue  defensor de  testamentos capellanías  y  obras pías , examinador sinodal del  arzobispado y  cura  en propiedad del sagrario. Murió en México  en 1813 contagiado por la  peste.
Además de   sus  Relaciones  se   conoce la  obra: Informe por la  jurisdicción eclesiástica del obispado de Valladolid de Michoacán... México.  en la imprenta de   Felipe de Zúñiga y  Ontiveros, 1782


El  documento   como  innumerables  papeles  de la época,  da inicio  con una  cruz  impresa al  centro de  la  parte  superior.  La  cruz es  la representación  gráfica  del acto  de encomendarse a Dios.  Al parecer tal  manifestación  tipográfica comparte  origen  y se encuentra   profundamente  relacionada   con la  arraigada  tradición de   persignarse al  comenzar el  día, en el trabajo, o al   momento que el comerciante realiza  la primera venta diaria y últimamente se ve entre algunos deportistas justo  cuando ingresan al  campo de  juego. El impreso  tiene un  sello en la primera página, tal  situación   normalmente   me causaría  gran  pesar,   pero   en    este  caso,    lejos de  ello,   resulta  todo lo  contrario , ya que   quien estampó  su  sello   fue  mi abuelo


+ RELACION  /  DE LOS MERITOS Y  SERVICIOS / DEL DR, D, JOSEPH NICOLAS DE LARRAGOITI/  Certifico...    México. 4°, 6 pp.   1784  spi.

No  en BNM, Medina, Ziga

(1) José  Toribio, Medina La  imprenta  en México. Tomo VI  p.184 No. 5822
(2) Las Clementinas   son cada  una de las Decretales del papa Clemente V, recopiladas  por orden del papa  Juan XXII, el año de   1317.  Es una  de las seis  obras  que  constituían el Corpus Iuris  Canonci. La  cátedra de Clementinas  formaba  parte de la  facultad de  cánones.


Bibliografía.


 Medina, José Toribio.   La imprenta en México. Primera  edición  facsimilar 8 Tomos.  México.  UNAM. 1989
Ziga,  Francisco y  Espinosa, Susano. Adiciones  a la  Imprenta  en México de José Toribio Medina. Puebla, Oaxaca, Guadalajara, Veracruz y la Insurgencia. México. UNAM, IIB.  1997

viernes, 16 de septiembre de 2011

Manual de cocina de la Srta. María Isla, Puebla 1911



El mes de septiembre  trae muchas  cosas  buenas,  entre ellas,  la  temporada de  chiles  en  nogada, fecha  celebrada   por la numerosa  legión de  comelones,  que  tras  un   largo periodo de  abstinencia   finalmente    vemos   recompensada  la espera  al  sentarnos al  frente de una  generosa  porción del manjar. Durante   la  sobremesa y bajo  la  inspiración de una  buena  cerveza  es  inevitable  que  surja  la   antigua e interminable    discusión    asociada  a la  receta . La  polémica   abarca dos cuestiones: La  primera  pretende  dilucidar si los   chiles  en nogada se  deben de  capear*, y la segunda -que  es la  que  provoca    mayor pasión entre  los  comensales-  es la  que  intenta   esclarecer  el origen del platillo.

Si los  chiles en  nogada deben ir  capeados o  no, el  juez  dictaminador  y  a quién   se le  concede  la  última  palabra,  es  siempre el  cocinero  que los  preparó, cualquiera de las opciones  se ve  respaldada   bajo   una larga  tradición  familiar, dando  final a la  cuestión. Sobre  el origen, la  cosa es más  complicada. La  versión  popular cuenta que la receta fue creada  por  las monjas del convento de Santa Mónica en Puebla, al  ofrecer  un banquete en honor de Agustín de Iturbide. La ocasión requería de un platillo de sabor extraordinario y que  al mismo  tiempo  sirviera  de homenaje al emperador. Nada  mejor   que elaborarlo  en base a    ingredientes   originarios de América combinándolos  con  algunos  provenientes  del resto del mundo; reflejando de esa manera  en  la  comida el   sincretismo   y la rica  variedad de elementos  que  constituían a  la  joven nación. La  preparación  tenía el  plus de contar con  los  colores  elegidos por Iturbide en el diseño de la  bandera mexicana.  El   verde  del  chile poblano, el  blanco de la  nogada y el rojo de la granada.  

Mas  allá  de la versión  popular  sobre  el  nacimiento de los  chiles en nogada, existen  al  respecto dos  posturas principales, un  grupo   sugiere  que  la receta nació entre el siglo XVIII y el XIX y el otro afirma  que se trata de una creación mucho más reciente ubicando  su   origen en el  siglo XX. El  arsenal de evidencias  que  ha  sido  acumulado  por  ambos  bandos  tiene  en los  recetarios de la  época  sus    más  contundentes pruebas.






El libro  que  en esta  oportunidad  presentamos, El Manual de Cocina de la Srta. Isla  debe   su fama,   por ser   la    principal  evidencia que aportan los que    apoyan el  nacimiento tardío de los  chiles en nogada.  Es  un recetario  que  cuenta   con toda la tradición    culinaria poblana,  escrito por una poblana e impreso en la  Ángelopolis. Entre las casi  mil  recetas que contiene no se encuentran  los  chiles en nogada,  tal omisión es para  este  grupo  argumento irrefutable  de su postura.

El recetario se inscribe  en  la  arraigada  y  extendida   tradición, por medio de la cual  alguna de las  vecinas    famosas por  su talento en la  cocina,  cede  su recetas en favor de alguna  institución religiosa,  la  cual  las  imprime  y las pone  en  venta  para allegarse   fondos, la  donante  cree   sumar   puntos  a su  salvación  y los  parroquianos   a  cambio  de unas monedas enriquecen la  variedad de  su mesa.





   Mi participación en la  discusión sobre el origen de la preparación   se  limita  a  escuchar los  a los  conocedores,  mientras ellos se entretienen expresando de manera  minuciosa sus   posturas, yo  aprovecho el  tiempo en  degustar el platillo.  Sé  que al  final  no se llegará a ningún acuerdo y  que   el próximo  año   cuando  inicie la  temporada, se   renovará  el debate. Me  conformo con  creer  que la misión de una  receta es  otorgar el  máximo placer  al comensal,  y no    fijar  a su  creador y menos   el año en que se originó,  En mi   opinión, tal  finalidad  la  cumplen  de  sobra los  chiles  en  nogada. 


Ante la imposibilidad de compartir  la  sal    con ustedes   les envío una  probadita  virtual.


 El libro  fue  reeditado por el CNCA en  el  2002 en la  serie dedicada  a los recetarios  antiguos



Receta de   chiles  en nogada.
25 chiles poblanos asados  y desvenados.
Relleno.
1 taza de aceite.
6  dientes de ajo a la mitad
1 cebolla picada finamente
1  kilo de carne de  cerdo molida
1/2 taza de pasitas.
1  taza de  ciruela pasas sin hueso  y  picadas
1  taza de chilacayota cristalizada en  cubitos
5  peras de  San Juan en  cubitos
5  duraznos  criollos  en  cubitos
2 manzanas en cubitos
1 plátano macho maduro finamente  picado
20 aceitunas  verdes  picadas
1  kilo de  jitomate  finamente  picado
1  taza de nuez  picada
1  taza de piñones rosas
1 pizca de  canela  molida
1/2 cda. de  pimienta recién molida
1/2 cda. de clavo  molido
!/2 cda. nuez moscada  molida.
1  rama de  laurel
5 ramitas de tomillo
5  ramitas de  mejorana
1/2  taza de jerez seco
1/2  taza de  vino  blanco seco
sal  al  gusto

 Nogada.
8  tazas  de nueces de  castilla peladas  y  remojadas en leche
1 taza de almendras  peladas y remojadas en leche
400 gr. de queso de cabra  cremoso.
2 tazas de leche
1 1/2 tazas de crema   natural
1 cda.  de  azúcar
1 pizca de canela
1/2 taza de  jerez
sal al gusto

Montaje
2 granadas  rojas
1 manojo de perejil

 En una  cacerola   grande poner  a calentar el  aceite. Añadir los  dientes de ajo, dorarlos y retirarlos. Incorporar la  cebolla y cocinar  hasta  que  estén  transparentes. Agregar la  carne molida. Esperar  a  que  la carne esté  tierna
Después  agregar las pasitas, la ciruela pasa, chilacayota cristalizada, y  frutas  frescas. Cocinar a  fuego mediano durante  20 minutos, moviéndolo  constantemente. Incorporar el jitomate, nueces, piñones, especias, hierbas de olor , licor  y   sazonar   de nuevo.
Cocinar a  fuego lento  hasta  que  tome   consistencia espesa. Aproximadamente   dos  horas, secar el interior de los  chiles y rellenarlos.
Nogada.
Mezclar todos  los  ingredientes y  licuar,
Colocar   los  chiles  en un plato  grande. Poner  una  capa de nogada, luego el  chile, bañar el chile con la nogada, adornar encima  con la  granada y decorar con hojas de  perejil,

 * Rebozar  en  harina y  huevo antes de  freír. 

Isla, María. Manual de  cocina. Puebla, Tipografía de la  Misericordia  Cristiana. 1911. 547 pp. 2a edición.  16  x 11  cm.


domingo, 21 de agosto de 2011

De Carmen Mondragón a Nahui Olin en dos libros.


Carmen Mondragón   mejor  conocida como  Nahui Olin   es  una   figura  que  provoca  enorme fascinación,   su legendaria belleza  la convirtió en la musa favorita de los  personajes  que participaron  en la  efervescencia   artística,  cultural y  creativa   generada en los  años veintes, sus  ojos  verdes  aparecen   reproducidos en fotografías,  cuadros y murales creados en esa década. Además de  servir  como fuente de  inspiración  dejó  importantes  aportaciones como  pintora  compositora y escritora. Tanto  en sus  creaciones  como en su  vida  cotidiana, desafió el  rol asignado tradicionalmente a la mujer mexicana.  A  inicio de los  noventa tras de  su redescubrimiento, se  convirtió en  figura emblemática para  una  sociedad  que  hasta ahora sigue padeciendo al  machismo como uno de sus  mayores lastres.
Un poco  antes  que  comenzara la exitosa  recuperación  histórica de  la  figura de Nahui Olin  era posible encontrar  de vez en cuando alguno de sus  libros, en esa  época   tuve  la oportunidad de  adquirir un  par de ellos.  Por una  cuestión exclusivamente de azar se  trató del primero que  escribió   y del  último  que publicó  



  A dix  ans  sur  mon  pupitre   es un   libro que nace  a partir de los escritos  que  realizó la  autora en 1903  cuando  tenia  diez  años. La manera  en que  llegó  a las  prensas fue   muy  curiosa,  Gerardo Murillo,  mejor conocido  como el Dr Atl  dejó  constancia del  hecho en el  libro   Gentes  profanas en el  Convento (1950). En    lo  que  parece  un gesto de    caballerosidad el Dr. Atl.  sustituyó el nombre de  Nahui  Olin, en el  libro  la  llama  "Eugenia" en clara alusión  hacia el origen  y posición  social de  la familia Mondragón.

 "La publicación de  los  poemas de Eugenia escritos en francés, (*) produjeron un resultado verdaderamente  extraño, despertaron interés en  donde yo  menos hubiera podido sospecharlo: en un colegio de monjas.  
Una mañana se  presentó  una  dama de  aspecto monacal, llena de dignidad, de modales suaves, de voz firme   que  pronunciaba un francés de Paris.  Ella me dijo:  - Yo  soy Marie Luise  maestra del  colegio francés  y  tuve  a mi  cargo las  primeras  enseñanzas de la  que es ahora  amiga de usted y le  traigo  un regalo  que le  sorprenderá. Esta  niña  era  extraordinaria. Todo lo  comprendía, todo lo adivinaba, su intuición  era  pasmosa. A los  diez  años  hablaba  el francés como  yo, que soy  francesa,  y escribía  las  cosas más  extrañas del mundo, algunas  completamente  fuera de  nuestra disciplina  religiosa." 

  El regalo  era  un  paquete  que  contenía   los papeles  que  celosamente  habían sido guardados por la monja, al verlos  se llena de una  enorme alegría  y  emprende los preparativos para su publicación.   











El otro libro lleva el  título de   Energía Cósmica   fue  impreso por Ediciones  Botas, al parecer la portada   la  diseñó  Nahui Olin,   sobre  el  contenido me  resulta  difícil  de clasificar, por momentos da la impresión   tratarse de un poema  en prosa,  a  veces  es  un texto  con  pretensiones   científicas,  la mención de   Albert Einstein unida a conceptos como electricidad, átomos  y relatividad  abonan  en esa  dirección,  sin embargo   al encontrarlos unidos a  conceptos como éter y vitriolo nos remite a los antiguos tratados de alquimia o podría ser el último estertor inspirado en el  Estridentismo.

El   libro  de Nahui  fue  publicado después de que sufriera   la inesperada  muerte en 1934  de Eugenio   Agacino   quien fuera su último  amor. Nahui   ya había  iniciado el proceso de aislamiento   que  la hizo apartarse de todos,  pobreza,   soledad  y olvido  fueron las  constantes durante los  últimos  años de su  vida. 














A  dix  ans  sur mon pupitre. México, Editorial Cvltvra, 1924.  62 pp. 191 x 245 mm.
Energía  Cósmica. México.   Ediciones Botas, 1937. 72 pp. 175 x 240 mm.

 * El  Dr. Atl  se  refiere  al libro Calinement je  suis dedans.  México, Librería Guillot, Talleres de la imprenta Franco-Mexicana  S.A.  1923. 150 pp.

Bibliografía.
Murillo, Gerardo  ( Dr. Atl ).  Gentes  Profanas en el  Convento. México, Ediciones  Botas.  1950. 
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