jueves, 17 de noviembre de 2011

Defensa que por sí mismo produce el general de división Bernardo Reyes. 1912


Prisionero por  más  de  un año en  lo  que  fuera  el    antiguo  convento de Santiago  Tlatelolco  el  general  Bernardo Reyes  dedicó parte   de  su  tiempo  tras las rejas, a   redactar  lo  que  sería  su defensa en  contra  de los  cargos  fincados  por  levantarse en  armas  en contra del   gobierno de Madero. La   espera de una sentencia  que no llegaba,   aunada  a un  indulto  que   dejaba  poco espacio al  honor,  le  generó una  incertidumbre  que  resultaba más letal  que la  misma pena  capital a la  que sería  sometido si se  encontraba culpable .

 El  general Reyes desde el principio   aclara  que el  documento trasciende el  ámbito  judicial,  no se trata  de una   una  defensa  legal, por  que sabe,  que  ante las  leyes   es  culpable,  tampoco   busca  el perdón,  el perdón se pide  cuando existe la  convicción de  que se  actuó  mal,  y ese  no  era  el  caso. Por medio de su escrito desea  poner en relieve  su larga  y exitosa carrera militar,  quiere   que  se    valore  su  actuación como  funcionario gubernamental,  como  administrador,   pero especialmente    como  gobernador  de  Nuevo León.  Reafirma   una  vez  más su inagotable lealtad  a Porfirio  Díaz, aclara  que las  desgracias  que  sufrió  se  debieron  al  circulo  de  "científicos " que   rodeaban   a  don Porfirio.

Al abordar la    sublevación,  dedicó muy  poco  espacio  en  exponer  las  razones que lo  llevaron  a  alzarse  contra  Madero,  asume   que  no  hace  falta  abundar sobre  el tema, y  que  la impresión  personal   que  tenía  sobre la ineptitud de Madero era  generalizada,  - en su  opinión-   el país se le estaba desmoronando entre  las manos y  el  golpe  era la   única manera  de   evitar el desastre.   La  verdadera  preocupación fue   exponer las  causas  que   hicieron  fallar la  revuelta,  el  fracaso  se relacionó  directamente  a la intervención   del gobierno de   Estados Unidos,  denuncia la   persecusión  que   sufrieron   sus  seguidores en el  vecino del norte  mientras  adquirían  armas,  el  decomiso de las mismas  y  el  encarcelamiento    en la  ciudad de  San Antonio. Le  extraña   la  actuación del  gobierno estadounidense sobre todo  que cuando  se trató de  derrocar al  gobierno de  Díaz, fueron más  que  complacientes con  los  conspiradores.    La explicación  que ofrece ante ese  doble  comportamiento,  es  que  a  EEUU  siempre le  ha  convenido tener un vecino  con   gobierno débil.


 

Bernardo  Reyes Ogazón *





Unos  meses   después de haber publicado  su Defensa,  el  9 de  febrero  de  1913, se presentó    un  nuevo levantamiento en contra de Madero,  una  de las primeras  acciones de los  generales sublevados   fue ordenar  la liberación  de Bernardo  Reyes, libre de la prisión   se une  a los  rebeldes  para   dirigirse a Palacio  Nacional con la intención de tomarlo. El   primero en morir por la metralla de los  defensores  fue Bernardo Reyes.
El  general  estaba consiente  que  levantarse en contra del  gobierno maderista   había sido  un  suicido político,   lo  que  trató  de  evitar  con  este  libro, es  que el  suicido  político se  conviertiera también  en su  muerte  histórica.


Reyes, Bernardo.  Defensa  que por si mismo produce el C.  General de División Bernardo  Reyes. México. Imprenta  Lacaud, Fotograbado y Linotipia. 1912, 50 pp.
* Bernardo Reyes. A  Costilla, 1892. oleo sobre  tela. Capilla  Alfonsina, Conaculta

9 comentarios:

Urzay dijo...

Tremendo el subtítulo, que suena como una pedrada: "Acusado del delito de rebelión". A veces las publicaciones que no lo pretenden logran un efecto mayor en el lector que la mejor literatura.
Gracias por mostrarlo, Marco.

rui dijo...

Más uno apunto sobre los levantamientos tan frecuentes en los países hispano-americanos. La historia de cada uno de ellos está llena de estos episodios.
Gusté de la lectura de tu entrada (desconocía esta personaje).
Uno abrazo.

Marco Fabrizio dijo...

Estimado Urzay.
Tienes mucha razón. el subtítulo es muy atractivo y el contenido no defrauda.
El librito es una buena fuente para comprender la complejidad de las condiciones, durante los primeros años de la Revolución Mexicana.

Saludos.

Marco Fabrizio dijo...

Apreciado Ruy.

Durante mucho tiempo, en nuestra región el golpe de estado fue la manera más común de hacerse del poder. Por suerte los aires han cambiado, aunque siempre quedan recuerdos de las viejas mañas.

Un abrazo.

Luis Ignacio Sánchez Rojas dijo...

¡Muy buen aporte! Recuerdo haber leído parte del expediente del juicio del general Reyes, que tuvo que ser aplazado una y otra vez debido a que el juez tenía que ser de igual o mayor graduación que el acusado, y en ese entonces no había generales de división disponibles que pudieran ocupar el cargo de juez, lo que habla un poco de la alta jerarquía en el escalafón militar del acusado, así como de la inestabilidad militar del país, que obligó al gobierno a hacer uso de todos los efectivos militares disponibles, lo que dejó sin personal calificado los juzgados castrenses.
¡Saludos!

Marco Fabrizio dijo...

Luis Ignacio.

Muchísimas gracias por tu comentario, en especial por la información que nos das a conocer sobre las razones que causaron el aplazamiento del juicio.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Urzay.
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Galderich dijo...

Marco Fabrizio,
¿Cuantos libros de autodefensa se han escrito? La letra escrita y la búsqueda de un juicio paralelo y popular es lo que nos puede salvar porque de los golpes de estado no nos salvaba nadie...

Marco Fabrizio dijo...

Galderich.
Sí, es verdad. Esos libros de autodefensa, eran tan populares como ahora son las notas en algunos noticieros, tratando de justificar algunas acciones injustificables.
Saludos.

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