jueves, 11 de febrero de 2010

Severo Amador, Himno a Salomé. 1918




En 1931 fallecía en el Manicomio General de la Castañeda, sifilítico y transtornado un paciente que de acuerdo a su tarjeta de ingreso respondía al nombre de Severo Amador Sandoval, aunque producto de las múltiples personalidades que poseía al final de su existencia, creía ser Yorik Valencia, o el conde Doval.

Nacido en Zacatecas en 1886 desde muy temprana edad Severo demostró gran aptitud para las artes y la literatura. Fue escritor, poeta, impresor, pintor, acuarelista, grabador y maestro.

A pesar de que las trágicas circunstancias de su muerte y la fecundidad de su obra son ingredientes que ayudan a mitificar en el ambiente artístico, su figura se encuentra olvidada. Su huella no pasa de algunos acuarelas en museos y colecciones privadas, el nombre de una calle, críticas en periódicos que tachaban a sus cuadros por no ser muy "mexicanistas" situación que en los años posteriores a la Revolución, era algo menos que una falta notable de nacionalismo.

El descubrimiento fortuito de algunas pinturas, que por su estilo rompían con toda la obra conocida del autor, parecía que finalmente le iba a otorgar la fama que en vida se le negó. El exitoso impacto mediático que se había experimentado durante los años noventa con el redescubrimiento de la figura de Frida Kahlo auguraba que la recuperación de Severo Amador tendría una repercusión semejante.
De acuerdo a algunas versiones se preparaba una muestra en la que se darían a conocer junto con la treintena de cuadros desconocidos, documentos, papeles personales, correspondencia, la bibliografía completa y algunos otros objetos que se encontraban destinados a organizar una exposición que catapultara a Severo Amador como la figura cultural de moda.
La desgracia que lo acompañó en vida le siguió en la muerte, el departamento de la colonia Roma en donde se almacenaba el material destinado a la exposición, ardió en llamas convirtiendo en humo y cenizas el legado de su vida, permaneciendo nuevamente en el olvido general. 1



En este espacio queremos recordar a Severo Amador como parte de una de las manifestaciones culturales más singulares que se produjeron durante la Revolución Mexicana, el surgimiento de la poesía erótica. Con ella se abrió un nuevo frente en la lucha armada que tenía como principal objetivo minar las bases de la todavía dominante moralidad porfiriana, no con balas ni fusiles, sino con tinta y papel.
En 1916 se publicó Caro Victrix de Efrén Rebolledo libro que ha trascendido por considerarse como los primeros poemas eróticos de la literatura mexicana. En 1918 Himno a Salomé fue uno de los libros que se sumaron a este movimiento.
















El poema consta de nueve secciones, cada una aborda una parte del cuerpo de Salomé, comenzando por el cabello. Es un libro realizado de manera artesanal, con tapas en cartón color verde olivo en las que se encuentra de la mano del autor su nombre y el título. La selección del color seguramente obedece a la costumbre de llamarles libros verdes a los libros "inmorales". 2




Lo adornan tres hermosas ilustraciones elaboradas por el autor, que ahora resultan un tanto candorosos, pero en su tiempo debieron de causar gran consternación, las hojas se encuentran unidas con un estambre color verde y cada una de las páginas en el texto se encuentra rodeado por un marco floral en color verde.

En la parte exterior de la tapa inferior escrito a mano se anuncian las "obras del mismo autor".
Ofreciendo valiosa información bibliográfica del autor.

Publicadas: Confesión, Bocetos provincianos, Brozas, Carbunclos.
En Prensa: Cantos de la sierra
En preparación: Estampas viejas.


Sobre la obra, vida y aportes de Severo Amador aún está todo por escribirse. Esperamos que tan necesaria labor, se lleve a cabo antes de que las perdidas que conlleva el paso del tiempo lo hagan más difícil.

Amador, Severo. Himno a Salomé, México, edición de autor. 1918 portada + 2 h. 50 p.

Bibliografía.

Bellinhausen, Hermann. "Encuentro con Severo". La Jornada, lunes 30 de mayo de 2005
- "Trabajos perdidos". La Jornada, Lunes 13 de Junio de 2005. 1
Iguíniz, Juan B. Léxico Bibliográfico. México. UNAM 1987. 2
R.P. "De cómo los libros contaron la historia". En: La Revolución Mexicana: Otras voces, otros escenarios. México. Editorial Amorosos de Clío. 2009

10 comentarios:

Diego Mallén dijo...

Interesantísima información sobre Severo Amador del que desconocía todo. En todos sitios existen este tipo de personajes malditos que el tiempo hace olvidar y que de repente una casualidad los recupera.

¡Gracias por darlo a conocer!

Saludos bibliófilos

Galderich dijo...

Gracias por esta reseña de Severo Amador. És curioso como la encuadernación del libro es japonizante en un contexto mexicano donde lo ingígena tenía su fuerza.

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Diego.
Incluso en México continua siendo un personaje muy marginal. Esperemos que a pesar del material perdido, se pueda hacer algo en el futuro.

Saludos bibliófilos.

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Galderich.

Para ser sincero no, había reparado sobre la influencia que mencionas de la encuadernación.
¡Tienes mucha razón!

Es un anotación importante ya que a diferencia de algunos artistas contemporáneos (aunque contaba con una beca para estudiar en Francia), él no salió del país.

Saludos.

rui dijo...

Estimado Marco

Información preciosa sobre Severo Amador del que desconocía todo.
Estos personajes malditos que el tiempo hace olvidar son muy importantes para se estudiar, pues ellos nos dan una imagen diferente de la historia de su época (me hace recordar Gomes Leal, por ejemplo) e, sobretodo, por su visión critica sobre la misma…
Creo que hay que recuperar esto tipo de autores.

Hermosos los grabados elaborados por el autor.

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Rui.

Leí la biografía de Gomes Leal y tienes mucha razón, son personajes con biografías muy parecidas. Creo que fue mejor grabador que poeta.
Saludos y gracias por tu comentario

Victor Hermosillo dijo...

En la Jornada semanal (mex, 2 de oct, 2010)encontré un ensayo sobre Efrén Rebolledo, este autor me llevó a Severo Amador y la búsqueda a esta página. Del primero encontré varios poemas, del segundo, la narración En Pleno Sueño, pero no su poesía: a tal grado está olvidado Severo Amador que no encontramos sus versos en internet. Si tienen posibilidad de compartir su poemario, subirlo a la red, sería un gran aporte para la comunidad, y mayor justicia para el poeta.

Libros Rodantes dijo...

Buen día.
Veo que mencionas que Severo Amador nació el año de 1886 y el Blog de Miguel Angel menciona que nació en el año 1879.

Cuál sería el año correcto?
Un saludo

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Hola Libros Rodantes.
En realidad hay fuentes que manejan ambas fechas. En mi caso 1886 lo tomé de la bibliografía mencionada "Trabajos perdidos". Además se consultaron otras obras como el libro de García Rivas, Heriberto."Historia de la Literatura Mexicana" México, 1973, p. 303. y en el libro de López Velarde, "Correspondencia con Eduardo J. Correa y otros escritores juveniles 1905-1913" México, FCE. 1991.
Por otra parte debo mencionar que existe mucha bibliografía que menciona la otra fecha. Habrá que buscar en papeles oficiales para contar con mayor certeza.
Saludos.

Marco Fabrizio Ramírez Padilla dijo...

Hola Libros Rodantes.
En realidad hay fuentes que manejan ambas fechas. En mi caso 1886 lo tomé de la bibliografía mencionada "Trabajos perdidos". Además se consultaron otras obras como el libro de García Rivas, Heriberto."Historia de la Literatura Mexicana" México, 1973, p. 303. y en el libro de López Velarde, "Correspondencia con Eduardo J. Correa y otros escritores juveniles 1905-1913" México, FCE. 1991.
Por otra parte debo mencionar que existe mucha bibliografía que menciona la otra fecha. Habrá que buscar en papeles oficiales para contar con mayor certeza.
Saludos.

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