miércoles, 10 de agosto de 2011

La manera de evitar las reglas del Index Librorum Prohibitorum por medio de la reimpresión.


Don Mariano  Eduardo  Pérez  Bonilla Canónigo de la Real  Colegiata de  Guadalupe  se encontraba muy preocupado por que  a su  parecer   la  conducta y las  buenas  costumbres  en la  capital  novohispana  experimentaban  un  relajamiento y olvido  nunca  antes  visto.  La gota - que para  el prelado -  derramaba el  vaso  era la manera en  que los   fieles acudían  a  misa,  en su opinión vestían con tanto descaro como  si se  presentaran a  una  comedia. al  sarao,  o a una  plaza de toros, tal descomposición marcaba  indudablemente el inminente   inicio del   apocalipsis.

 El canónigo creyó encontrar  el  remedio a tan grave  situación  en el  contenido de unos devotos cuadernitos  que guardaba  con gran  aprecio,  sin embargo como  suele  suceder,  las   grandes   soluciones casi nunca se presentan sin  que exista  de por  medio   alguna complicación.  En este  caso los   cuadernillos  a pesar de encontrase  impresos, carecían de  autor,  la fecha, y el nombre de la  imprenta, por alguna  razón  los  creía   impresos en Madrid  siendo esa la única   certeza   con la  que  contaba. 
La  carencia  de esos datos, además de  despertar  graves sospechas,    hacían incurrir  de inmediato a  cualquier impreso en  la  regla  del Index  que  ordenaba  impedir la  circulación de escritos  anónimos, sin importar  su  contenido.




La respuesta  para  allanar los  obstáculos llegó por conducto de  Manuel Bolea, ex Prepósito de la Real  Congregación de Oratorio de San  Felipe  Neri quien sugirió:

Estas obras,  á  mas de lo útil  y  provechosas  que  son,  merecen reimprimirse para  subsanar la nota  que  contienen, pues  de  ninguna  manera  podrían correr  por  estar comprendidas en la  regla décima*  del Índice Expurgatorio  y  en varios Edictos del  Santo  Tribunal , en los  que  mandan los Señores Inquisidores recoger  los libros y  quadernos  impresos sin  nombre de autor , lugar de  impresión  y  año  en  que se  imprimieron.  Reimprimiéndose en México  se puede cubrir este defecto,  y  de  esta   suerte correrán  dichas  obritas en utilidad  de los  fieles , mandando  al  administrador  de  la imprenta que  ponga el  nombre del sugeto a  cuyas expensas se han  de  imprimir, el  año  de  impresión  y  el  lugar.


Siguiendo el consejo de el ex Prepósito y  acompañado de  las  respectivas licencias  civiles  y  eclesiásticas, la obra  se mandó estampar  al  taller de Mariano Zúñiga y  Ontiveros. El libro  cuenta con  algunos  espacios para  que  el propietario  colocara  su  nombre, de esa manera se lograba personalizar   los  rezos.   Los  espacios en blanco del ejemplar  los  llenó    María Concepción del  Espíritu Santo Esclava del Sagrado Corazón,   nombre  que  suponemos  fue  adquirido al  momento de tomar el hábito.








Fueron   localizados   entre las  hojas del  libro   unos separadores  de papel de tina picado, probablemente se  trata de  creaciones    producto de la  monjil dedicación  de   la propietaria.


53mm X 46mm

25 mm. allto

Seguramente  la publicación de   Practicas  Devotas  no  surtió  el efecto esperado  por el canónigo,    por  otra parte, en  abono de su tranquilidad, el escándalo  que  le  provocaba el atuendo de  los feligreses  novohispanos no  fue  razón  suficiente para que  diera inicio  el juicio final en la muy  noble,  y muy leal  Ciudad de  México  Tenochtitlan.




Practicas devotas/ en honor / del / Sacratisimo Corazon / de  Nuestro Señor / Jesuchristo. / Se  reimprimien á  solicitud del Dr.  D. Ma- /nuel Eduardo Perez Bonilla, Canónigo de /  la Insigne y  Real  Colegiata,  de nuestra / Señora de Guadalupe  de México  y á costa de varios Devotos  deL  Divino Corazon. /  (Adorno y filete). En  México  Por Don Mariano de Zúñiga y Ontive- / ros año de  1805
8°- Port.-v . con dos epigrafes latinos. - 5 hojas prels. s.f. -162- pp. Indice  de lo principal  que  contiene este  libro .1  hoja s.f.
Medina 9776.

* En la  edicíón sevillana del Index  de  1632 , la  regla  que prohíbe la  circulación de   impresos  sin datos del autor, imprenta y ciudad   es la  novena y no la  décima 





4 comentarios:

Bach dijo...

Por lo menos, si no para aumentar el decoro de la feligresía, parece que la obra fue de gran utilidad para Sor Maria Concepcion del Espíritu Santo, que algo es algo. Como siempre interesante y amena tu entrada, mas para los fanáticos de los impresos antiguos americanos, entre los que me cuento.
Un fuerte abrazo.
Alfonso

Galderich dijo...

Es curioso como el Index Librorum Prohibitorum se dedicó más a perseguir los libros religiosos que pudieran estar fuera de su control que los civiles. Afortunadamente no hubo Apocalipsis en México y quizá esto se deba a los rezos de Sor Maria Concepción del Espiritu Santo y sus manualidades (¡fantásticas!)...

Marco Fabrizio dijo...

Bach.

Se conoce y se valora tu afición por los impresos de este lado del charco.

Te mando un fuerte abrazo

Marco Fabrizio dijo...

Galderich.

Tienes razón, es impresionante el celo en la revisión de impresos religiosos. A veces una sola palabra podía dar un giro en el contenido, que ahora resulta absolutamente imperceptible.

No pude evitar imaginarme a la antigua propietaria acomodando loss papelitos entre las hojas, cada vez que leía su libro.

Un abrazo.

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